miércoles, 16 de enero de 2019

#YoVotoNO: La campaña de EE.UU. contra el referéndum constitucional

Las guarimbas en Venezuela en 2017, otro ejemplo de cómo las campañas de mentiras a través las redes sociales generan violencia y muerte.

M. H. Lagarde


Como parte del "fortalecimiento de la política de los Estados Unidos hacia Cuba”, promover a través de internet "el flujo de información libre y sin regulaciones dentro de la isla", que propone el Grupo de Tarea o Task Force,  ha sido lanzada la campaña #YoVotoNo para tratar de influenciar en los resultados del referéndum de la Constitución que tendrá lugar en la Isla el próximo 24 de febrero.

Según un despacho de la emisora oficialista estadounidense Radio Martí: #YoVotoNo tiene un propósito puntual: rechazar el próximo 24 de febrero el referendo constitucional al responder la pregunta "¿Ratifica usted la nueva Constitución de la República?".

De acuerdo con dicha emisora, parte de la Oficina de Transmisiones a Cuba y uno de los más influyentes integrantes del Task Force, según quedó demostrado en la última reunión de ese grupo efectuada el pasado 6 de diciembre en Washington:  

"Muchos cubanos se han animado a compartir en redes sociales las etiquetas #YoVotoNo y #Ni1+ en un intento por demostrar el descontento con el régimen cubano y el poder de Raúl Castro y Miguel Díaz-Canel".

Con una política editorial basada fundamentalmente en la emisión de "fake news" con el fin de subvertir la realidad de la Isla, no es muy difícil dejar al descubierto la nueva estrategia desinformativa en las redes sociales de dicha emisora con respecto al referendum de la Constitución en Cuba.

En los documentos presupuestarios para los años fiscales 2018 y 2019 de la Junta de Gobernadores de Radiodifusión de los Estados Unidos, hechos públicos recientemente, se proponía usar cuentas cubanas de Facebook «nativas» y «sin marca» para difundir contenido creado por el gobierno de EEUU sin informar a los usuarios cubanos de Facebook:

"Debido al bloqueo web de la Radio y TV Martí en la isla, la estrategia digital de la OCB ha cambiado a las redes sociales consistente con las prácticas que ubican a YouTube, Google y Facebook entre los sitios más visitados en Cuba. Con el uso de la tecnología AVRA, los programas de Radio Martí se transformaron en radio visual y se transmitieron a través de Facebook Live junto con la programación de TV Martí. Esto proporciona a la OCB una distribución adicional eficiente y rentable, tanto para su radio (radio visual) como para el contenido de TV.

En el año fiscal 2018, la OCB está creando en la isla equipos digitales para que creen cuentas de Facebook ficticias para diseminar información. Las páginas abiertas en Cuba aumentan las posibilidades de aparecer en las noticias de los usuarios cubanos de Facebook". 

La estrategia de inventar supuestos usuarios (los "muchos cubanos") que desde la Isla dejan constancia en las redes no es nada nueva.  La misma práctica fue utilizada durante la llamada Ola Verde contra Irán durante las elecciones de 2009. En un trabajo publicado en este mismo blog el 12 de junio de 2010 apuntábamos: 

En el caso cubano -sin obviar la falta de conectividad a la red debido al bloqueo económico que sufre la Isla-, se trata de replicar experimentos similares a los realizados recientemente por el gobierno de Estados Unidos contra Venezuela e Irán. 

Durante la llamada Ola Verde –donde twitter jugó un papel tan importante que hasta la Secretaria de Estado ordenó posponer un mantenimiento programado a los servidores para Irán de esta red social-, la mayor parte de los activistas que supuestamente denunciaban el fraude de las elecciones, las manifestaciones y la represión en ese país del medio oriente, no estaban allí como se quería hacer creer, sino en territorio norteamericano.
¿Podría decirse que sucede otro tanto en el caso de Cuba? Sin dudas muchos de los twitteros cuya misión consiste en denigrar a la Revolución se encuentran en EE.UU.  u otros países, pero no todos. Algunos realizan su labor propagandística desde la propia Oficina de Intereses de Estados Unidos en La Habana. 

Por supuesto que, además de los robots y trolles que los servicios  de inteligencia suelen poner en funcionamiento en casos como el referéndum a punto de celebrarse, no faltan actualmente en Cuba algunos personajes reales que twitean su descontento desde la Isla como es el caso de algunos mercenarios entre los que destaca la bloguera, Yoani Sánchez.

A propósito también en este blog se publicó en julio de 2009 las declaraciones de dicho personaje sobre la posible realización de una Ola Verde en Cuba. Cuando se le preguntó en una entrevista sobre la situación que se vivía entonces en Irán y la similitud con Cuba y sobre la posibilidad de una reacción similar en Cuba, la “influyente” bloguera respondió:

 “Creo que estamos un poco lejos de eso. La sociedad civil todavía está un poco fragmentada, los puntos de encuentros, las maneras de conectarnos los unos a los otros muy débiles, pero no creo que sea muy remota la posibilidad. Es posible que en un par de años podamos reaccionar de esa manera. Para ese entonces habrá tecnologías más sofisticadas y quizás la ola verde cubana sea incluso más intensa”.


¿A qué se refería con una Ola Verde más intensa? Según Wikipedia, el experimento realizado por el Departamento de Estado durante las protestas de la también llamada Revolución de Facebook y Twitter en Irán provocó la cifra de veinte muertos. ¿Será la campaña #yovotono, que ahora impulsa Estados Unidos contra Cuba, al igual que en el caso iraní, otro llamado a sembrar la violencia y la muerte?

jueves, 10 de enero de 2019

Te quiero, serio, tempestuosamente


M. H. Lagarde

Por un instante, como una barca a la deriva, el pedazo de papel en blanco se quedó flotando en las hojas enrojecidas de aquel mar en miniatura. Con su rostro maquillado por la roja luz del crepúsculo artificial, la mujer contempló cómo la blanca nave convertida en hoja se hundía lentamente hasta el fondo. Esperó. Y en lo profundo, en una suerte de mágico nacimiento, poco a poco, empezó a dibujarse la cara ovalada y triste de un niño indio. Luego, al chico ahogado en la miseria, le crecieron los brazos y las piernas vestidas de harapos. Bajo el agua su tez aindiada tenía la palidez de la piel de un moribundo. Así, estaba muerto. Ella, la madre artística de la criatura, se dio cuenta de que a aquella carita le faltaban los contrastes de la luz y sombras de cosas vivas y se propuso resucitarlo. Tomó una pinza y la hundió en el mar.

Por una de sus esquinas, enganchó la barca transformada en niño y empezó a balancearla. En la superficie se originó una pequeña tormenta de olas ensangrentadas, y en lo profundo, la tristeza del indiecito se partió en dos. Un lado oscuro como la mendicidad, el hambre y la frialdad de la noche, y otro, con los fulgores de la esperanza, de la alegre luz del sol. Alzó la pinza, sacó al muchacho del océano y las gotas de agua en su rostro se le antojaron lágrimas. Lo acercó, aún completamente mojado, a la luz roja del bombillo y fue como si lo viera nuevamente a través del lente de su Graflex. Entonces, empezó a recordar.
A las seis de la tarde, la calle Abraham González estaba casi desierta. Algunos transeúntes, obreros de cuello blanco principalmente, volvían a sus casas con sus pasos cansados por el peso de un intenso día de trabajo. Unas tiendas cerraban sus anchos portones de madera al mismo tiempo que otras, con un sordo estruendo de cerraduras y palancas, las abrían de par en par a los clientes nocturnos. Ellos, tomados de la mano, regresaban a la redacción de El Machete. En una esquina, repentinamente él se detuvo y con la mirada le indicó al niño que, en cuclillas en plena calle, jugaba con unas piedras. Ella comprendió. La cabeza del niño era como el mundo: una ovalada pelota con su parte oscura y su parte clara. Corrió el cerrojo de su máquina, dio unos pasos y de rodillas, sosteniendo el cajón de la cámara con las dos manos, apuntó al muchacho. Cuando el muchacho notó la presencia del arrugado hocico de la Graflex, asustado, se puso de pie y su cara se entristeció. La cámara dejó escapar un imperceptible click mecánico y luego la mano de ella acarició la cabeza despeinada del niño a punto de llorar. Era una buena foto. Al volver junto al hombre, que todo ese tiempo la había estado contemplando desde la acera, se colgó de sus hombros y parada en puntillas lo besó en los labios.
Soltó las amarras de otro pedazo de papel. Ese era su trabajo, una parte importante de su vida soltar barcos al mar y luego hundirlos en la química del fijador. Desgraciadamente, los tesoros se encontraban allí, en las profundidades, ocultos entre los maderos podridos de los galeones. Y ella era una buscadora de tesoros. Sobre el fondo oscuro del papel emergió un círculo redondo que abarcaba casi toda la hoja, una media luna y la mancha oscura de una maza. Luego, salió a flote, bañada de rojo, la copa de ancho sombrero mexicano alrededor de la cual se cruzaban la hoz y el martillo.
Y cuando lo vio por primera vez, detrás de la tribuna de aquel acto político, tuvo la sensación de que conocía de toda la vida a ese hombre alto y atractivo como un Apolo de carne y hueso. Su voz cálida, profunda y convincente le resultaba tan familiar como la de un viejo amigo. Pero todo no era más que una ilusión.
Ella nunca había estado bajo el caliente sol cubano donde ese hombre, con solo 23 años, había fundado en 1925 la Liga Antimperialista y el Partido Comunista de Cuba. El dictador Machado, una mala réplica tropical de Mussolini, en noviembre de ese mismo año ordenó encarcelarlo bajo la falsa acusación de cometer actos terroristas. El joven inició una huelga de hambre que duró 18 días y que terminó solo con la avalancha de protestas en la Isla y en todo el mundo, y el anuncio de una huelga general de los obreros cubanos.
Ella lo había visto entonces con la cara desfigurada por la inanición en aquella foto reproducida por muchos periódicos. Pero ese no era el hombre que ella había conocido desde siempre sino, este, el que ahora conmovía a todos con su arenga llena de frases literarias. Ese que, evidentemente, sabía muy bien las diferencias que existían entre un Máuser, la hoz y el martillo y las palabras, y cuando y cómo se debían usar cada una.
Aquel con el que tuvo la suerte de hablar ese día en que acompañada de Rosendo Gómez Lorenzo, traducía en la redacción del periódico un artículo escrito por los comunistas italianos. Y ahora no recuerda bien el momento en que se le acercó, pero sí, y muy bien, la dura mirada del cubano, por primera vez, enterrada en la suya.
“Tengo que ir a una reunión, dijo como disculpándose, y solo quiero entregar unos materiales”. Se marchó. Al terminar el trabajo Rosendo la invitó a tomar un café. Cuando pasaron por la biblioteca lo vieron buscando los papeles que necesitaba y lo invitaron también pero él estaba demasiado ocupado. A los quince minutos de estar en el café Cantón de la calle Bolívar, se acercó de nuevo el cubano: “La puerta de la oficina está cerrada, le dijo a Rosendo, y tengo que escribir algo en tu máquina...” “Ya que estás aquí, insistió el otro, tómate un café con nosotros”. Al sentarse la volvió a mirar y ella le sostuvo la mirada.
En la fotografía se podía hacer lo que en la vida costaba tanto trabajo y tantas incomprensiones de la mayoría de la gente. En los negativos, como en el universo, las cosas andaban al revés y había que cambiarlas. Volver lo negro en blanco y lo blanco en negro. Poner la realidad tal como debía ser, repetirla una y mil veces, con sus lados feos y hermosos. A muchos les hacía falta aprender a mirar dos veces. En el fondo del recipiente, el hombre sentado bajo el anuncio que aseguraba que “Desde la cabeza a los pies tenemos todo lo que requiere un caballero para vestir elegante”, no tenía rostro.
Y cuando él hablaba de los desposeídos, de la lucha contra Machado, de la invasión a Cuba que era la mejor manera de ayudar a los combatientes nicaragüenses, hablaba de amor. Y ella lo vio de nuevo, desnudo, acostado a su lado en su cama muy cerca de aquel balcón que, según él, era cómplice de sus amores. Lo vio rodeado de aquellas cosas que llenaban el apartamento, un quinto piso en la calle Abraham González que tanto se parecían a la felicidad: la pequeña cocina, el sofá, la mesa y sus cuatro sillas, las tres máquinas de escribir, el baúl medieval en un rincón de la sala, el dibujo de ella hecho por Diego Rivera. Y de pronto le pareció escuchar su voz leyendo la carta que le había mandado desde Veracruz adonde había ido unos días a ultimar los preparativos de la invasión a la Isla: “ He pensado con demasiado dolor en estos días y hoy tengo todavía abiertas las heridas que me ha producido esta separación, la más dolorosa de mi vida. Si ya te has serenado, escribe. Pon un poco de paz en mi espíritu. Cada vez que pienso en mi situación me parece que estoy en la entrada de un cementerio. Te quiero, serio, tempestuosamente. Como algo definitivo. Tú dices que me quieres igual a mí. Si solucionamos esto, tengo la convicción de que nuestras vidas van a ser algo fecundo y grande. Pero me repites lo de antes, que no estás dispuesta a soluciones. Por mi Tina, he tomado con mis propias manos mi vida y la he arrojado a tu balcón.”
Recordó aquellos días en que el amor los quemaba. Él estaba por divorciarse en Cuba y ella aún no se había separado de Xavier Guerrero, el comunista mexicano que pasaba un curso en la Unión Soviética.
Todo iba a solucionarse y la vida de ellos, como él había dicho, habría sido grande y fecunda. Pero la muerte no quiso.
Nada se parece más a la memoria que un cuarto oscuro de revelado con sus penumbras, sus destellos iluminadores, sus lagunas, sus mares y los pedazos de papel de foto en que las cosas y las gentes se inmortalizan. Ella soltó las amarras de la última nave de aquella tarde y se sintió sola en la oscuridad donde su cuerpo bañado por la roja luz de la lámpara, era un recuerdo de sí misma.
La noche del 10 de enero de 1929 no fue menos activa que las otras. Después de la reunión del Socorro Rojo para fundar un Comité pro edificio Emiliano Zapata, mediante una gran colecta se pensaba adquirir una casa refugio para los hijos de los militantes asesinados, ella se dirigió hasta el correo para enviar un telegrama a Cuba. Él, por su parte, se había ido a una entrevista con su compatriota, un tal José Magriñat. Más tarde, se encontraron en la oficina postal y juntos se fueron al apartamento de la calle Abraham González.
Por el camino le contó que su coterráneo le había informado que, en México, había dos hombres con intenciones de matarlo. Esa misma noche, a solo unos pasos del edificio donde quedaba la casa que ambos compartían, dos disparos hicieron trizas el silencio de la noche. Ella sintió el olor de la pólvora. Él se soltó de sus brazos y echó a correr hacia la acera opuesta. La mujer lo siguió y pudo alcanzarlo instantes antes de que cayera al suelo.
Por la madrugada realizó la foto más difícil de su carrera. Metido en el ataúd, el hombre que había sido el gran amor de su vida, parecía que dormía.
...Julio, Julio, murmuró, y con la pinza hundió el pedazo de papel en el líquido. El fuerte cuello del hombre, con los tendones bien definidos se asemejó en la blancura de la hoja al grueso tronco de un árbol. Como ramas, poco a poco, le fueron brotando el viril mentón, la nariz afilada, el pelo ondulado y los ojos ocultos bajo el ceño fruncido por mirar a la luz. Ella lo vio, nuevamente, y siguió recordando...

Publicado en Juventud Rebelde en algún año de los noventa del siglo pasado

miércoles, 9 de enero de 2019

Los que eran los eternos comunistas son ahora los mayores reaccionarios

A propósito de la lamentable muerte del escritor Andrés Sorel reproduzco esta entrevista que publiqué hace unos años en La Jiribilla

Por M. H. Lagarde

El encuentro “El intelectual y el mercado de las ideas” que se inició ayer en la sala Fernando Ortiz reunió en su panel a destacadas figuras de la izquierda intelectual de todo el mundo. Escritores y ensayistas como el norteamericano James Petras, el venezolano Luis Britto García, el alemán radicado en México Heinz Dieterich y los españoles Carlo Fabretti y Andrés Sorel, quienes reflexionaron sobre el papel del intelectual en nuestros días y su relación con la tiranía impuesta por el mercado.


Entre los participantes, quienes cautivaron con sus intervenciones al público presente, La Jiribilla escogió al presidente de la Asociación de Escritores de España, Andrés Sorel, para prolongar en estas páginas un debate que quedó interrumpido por el tiempo.

Para quienes no lo conocen, Sorel es autor de más de cuarenta títulos, es además un hombre comprometido y luchador que se define a sí mismo primero como un pensador y después como un intelectual. Es un escritor en cuya obra literaria antepone siempre los valores estéticos. Al mismo tiempo, en su alter ego de pensador, no se mide para confesar su admiración sobre hombres como el Che Guevara y Carlos Marx. Su última novela, en proceso de edición, tiene como protagonista al poeta español Luis Cernuda. Uno de sus capítulos transcurre en Cuba. 

En la mesa redonda "El intelectual y el mercado de las ideas", usted distinguió al intelectual del pensador. ¿Podría abundar sobre esa dicotomía?

Se confunden ambos términos. Una cosa es el intelectual creador que puede ser un extraordinario escritor, músico, pintor y, sin embargo, no estar interesado para nada por los problemas de su tiempo, lo cual no significa que nosotros no debamos tenerle en cuenta. En estos momentos, en la crisis que vive el mundo en el siglo XXI, pues estoy seguro que hay compañero que están escribiendo grandes libros de poesía, novelas, haciendo obras gráficas, películas, componiendo música, etc. y que, sin embargo, les pasa como a James Joyce o Samuel Beckett. Se puede estar cayendo el mundo y solo estar preocupados de cómo expresar con su lenguaje el tema de la caída de una hoja bajo el árbol que se cobija. Eso debemos separarlo. Ha sido un error, tanto del capitalismo como del comunismo, el pensar que lo más importante era tener a su lado a intelectuales muy prestigiosos, fueran premios nacionales, premios Nobel, grandes creadores, pero que estaban carentes de ideas. Les justificaban, les daban brillo, pero no aportaban nada al debate de las  ideas y así ha acabado gran parte del mundo en el siglo XX, con un derrumbe absoluto y vemos cómo los que eran los eternos comunistas son ahora los mayores reaccionarios, los más corruptos desde el punto de vista ideológico.

En cambio, distingo mucho más al pensador. Un pensador sí es el que se preocupa con el que para mí es el gran problema y cáncer de nuestro tiempo que es la destrucción del pensamiento. Creo que el mundo capitalista e imperialista lo único que le interesa es, parte de conquistar los mercados, conquistar las conciencias. Es decir, destruir los focos de análisis críticos  y de libertad y de diferencia que exista entre las distintas culturas y los distintos seres humanos. Quieren que el ser humano sea uno. Yo de hecho viajo por todo el mundo y lo compruebo. Da igual que vaya a un hotel de Nueva York o uno de Cuba como en el que estoy, que vaya a uno de Amsterdam, de Sudáfrica. Veo que en la televisión existen los mismos programas, el dominio de la CNN, del inglés, de lo que a veces definimos como telebasura, pero no es tal telebasura. Es algo muy bien planificado para incidir en el pensamiento, uniformar, que todos acepten la misma cultura, que nadie preserve su identidad propia, sus diferencias críticas, para que todos acaben coincidiendo de que el mejor de los mundos posibles es el que se les ofrece: el del escaparate del imperio.

Ese imperio que es el que decreta —y también en esto hay una confusión— guerras de exterminio sobre determinados pueblos. ¿Qué eran los cruzados cristianos? Los que buscaban los caminos de las especies, de los que intentaban apoderarse de las riquezas del otro mundo. ¿Qué son hoy en día las cruzadas del imperialismo norteamericano? No es un problema de guerra de religiones. Es un problema de conquista del petróleo y del dominio geoestratégico de una determinada región, aunque para llegar a la gente tienen que plantearlo como una cruzada del bien contra el mal.

¿Y Andrés Sorel cómo se definiría así mismo, como un intelectual o como un pensador?

Participo de ambas cosas, soy un pensador en cuanto a que desde niño y por haber vivido en el franquismo, al mirarme en el espejo no me veía a mí mismo, sino veía a lo que me rodeaba. Lo que me rodeaba era un mundo de silencio, un mundo de miedo, de hambre, de dictadura, de un poder omnímodo brutal y bestial. Y yo decía, yo soy el niño que está estudiando o la persona que está leyendo libros maravillosos que está viajando con su imaginación a todo el mundo, pero que está viendo la realidad, terrible, brutal y miserable que le circunda y que quiere incidir en esa realidad para, aunque sea utópica y soñadoramente, transformarla o ayudar a que salgan tantos millones de personas de la situación de esclavitud. Porque no deja de ser una esclavitud, mejor o peor pagada, según los países donde uno vive. Un ingeniero puede ser un esclavo porque como ser humano no es nada aunque tenga casas de lujos y viva opíparamente. Esa faceta de pensador creo que ha sido primordial en mí. ¿Qué ocurría? Para mí la literatura era la forma de viajar a los territorios no solamente desconocido, sino que me prohibían y la literatura enganchaba. La literatura para mí era la pasión de vivir. De hecho creo que en mi vida no he tenido otro oficio que escribir. Escribir y las cosas colaterales que conllevan escribir: escribir no solo novelas o libros de ensayos, sino también en los medios de comunicación, participar en conferencias, recorrer un poco el mundo en ese sentido. Pero separo mucho a la hora de escribir el pensar, porque aunque sea escribiendo comprometido, no creo que un libro pueda hacer una revolución ni cambiar el mundo. En eso discrepo de algunos de los compañeros con los que estoy aquí. Uno aspira a hacer el libro con un lenguaje lo más rico posible, lo más evolucionado, y el pueblo que no ha tenido una  educación, no tiene el conocimiento para  entender ese tipo de obra. Es decir, yo no puedo escribir para los trabajadores porque mi lenguaje es distinto. Puedo hablar y ponerme en lucha con ellos para otras cosas, pero como escritor hago esa distinción.

Aquello que decía mi amigo y bien intencionado Gabriel Celaya de que la poesía es un arma de combate, era mentira. La poesía ni es un arma de combate ni cambia el futuro. El futuro desgraciadamente nos lo están hipotecando los que controlan los medios  de comunicación. En España yo puedo dar una conferencia donde haya 200 personas escuchando, pero yo no me engaño. Fuera de esa aula hay 2 millones que están viendo un lenguaje absolutamente basura, con un lenguaje escatológico absolutamente terrible y con una alienación bestial. A mí me patearían y dirían: es un loco que está diciendo cosas que no tienen nada que ver con la realidad, porque la realidad de ellos es la de un estadio de fútbol, de béisbol, la de un cantante o al de los concursos con los que sueñan que van a ganar dinero. ¿Cuál es esa realidad? Cuando en España o en todo el mundo se anuncia un automóvil, lo de menos es el automóvil, lo demás es la hermosísima mujer que le ponen junto al producto. Subliminalmente eso está provocando unos factores absolutamente machistas, a la mujer están haciéndole un flaco favor y están violentando la asunción del producto que vende. Da igual cuál sea el producto que vende.

¿Cuáles son hoy las catedrales del pueblo? No son las iglesias, son los grandes almacenes. Ahí es a donde va la gente diariamente, aunque no compre, a ver qué es lo que hay, y por esas catedrales pasan cada día miles y miles de personas. El consumo es el catecismo de nuestros días.

Sin duda, ser un pensador tiene un precio. En tiempos de Franco le prohibieron siete libros y en la España actual intelectuales como Sastre, o como usted, no son del todo aceptados...

Somos excusa de la democracia. ¿Qué es la democracia? La democracia es un sistema político en el que se pacta el reparto de poder entre los partidos de gobierno y lo que se llama alternancia que es la oposición, el socialismo, que en el fondo harían exactamente lo mismo que los partidos en el poder, cambian formas y métodos. El caso de Aznar ha sido un poco atípico porque es un heredero directo de Franco y es más franquista que Franco. Entonces estás llevando hasta sus últimos extremos esta situación. Pero la democracia lo que justifica es que yo y otros dos compañeros de izquierda podamos escribir una columna en un periódico absolutamente  reaccionario de ultraderecha cada semana. Si el periódico se llama La razón, dicen, las otras razones. Si el 95 % del periódico habla de la guerra de Iraq o sobre Cuba, dicen, pero ojo aquí, les ofrecemos a los que tienen otra cosa que decir: solo una columna donde contradicen toda su línea editorial. El tonto sería yo si me engañara y diría, lo que estoy consiguiendo porque el 95 % de los lectores de ese periódico son absolutamente reaccionarios y solamente un 5 % es el que puede leerme y decir: no nos engañemos.

Ya que habló de Aznar, ¿qué opinión le merece su reciente intervención ante el Congreso norteamericano donde alentó la política agresiva contra Cuba?

El problema no es solo Aznar. Él, que es un neofascista absoluto, desde el punto de vista geopolítico y estratégico de EE.UU. no obtiene nada. No tiene contactos privilegiados en Iraq para que las empresas españolas puedan salir favorecidas en la explotación del petróleo o en la reconstrucción de industria. No recibe ni un trato preferencial militar porque hasta las tropas que envía tienen que ponerse bajo el mando militar de EE.UU. Y uno se pregunta por qué este criado acepta ser un lacayo de Bush si no obtiene nada. Aznar obtiene la referencia en España porque en este momento el partido en el poder, que seguramente volverá  ganar las elecciones, solamente tiene dos temas. Uno: la unidad nacional y el otro, el terrorismo. El terrorismo es el arma que ellos utilizan en España donde cada mes o cada tres meses hay un grupúsculo de ETA que mata a un ciudadano. Cada día mueren por accidentes decenas de ciudadanos y no hablo de los diez mil muertos que van en los últimos años de emigrantes que intentan cruzar el estrecho para venir al paraíso prometido. Desde ese punto de vista, el terrorismo sería insignificante si no fuera un arma política muy bien utilizada por Aznar para desatar las más rancias esencias del pueblo español, que se siente imperialista, centralista y dice que hay que combatir el terrorismo porque esto atenta contra la unidad de España. Él no es tonto, utiliza esto como batalla política, como también utiliza decir que hay que acabar con Cuba, porque para ello eso es un ejemplo diferenciador de lo que puede ser otro tipo de sociedad. Además, consigue que los llamados intelectuales y los científicos y los pensadores digan: efectivamente el terrorismo existe y aunque no tengamos el lenguaje de Aznar, hay que defenderse.

Pero en el caso concreto de Cuba...

Es uno de los precios que paga Aznar por aceptar formar parte de la trilateral del crimen organizado que constituyen EE.UU., Gran Bretaña y España. Hoy en España, cuando hay intervenciones críticas contra la guerra de Iraq,  se ha conseguido que se mezcle contra la situación que se vive en Cuba. Y lo mismo da que sean cineastas, escritores e intelectuales, les han convencido y les han metido en el mismo saco. Dentro de esas cuotas de libertad y democracia dicen: les dejamos decir esto pero tienen que estar contra esto otro. ¿Por qué? Porque es un precio que se paga y supongo porque están pensando, y ahí hasta se equivocan desde un punto económico y geoestratégico, que con una Cuba capitalista las empresas españolas tendrían mayores beneficios, lo cual, desde mi punto de vista es absolutamente falso. Al revés. Y en eso sí hay una reacción de algunos empresarios y medios económicos españoles que dicen: Cuidado porque nuestro próximo enemigo será EE.UU. Pero fíjate que es el mismo error de cuando el acorazado del Maine, que acabó  dejando a los españoles en una de las mayores derrotas que han sufrido en los dos últimos siglos.

Tomado de http://epoca2.lajiribilla.cu/2004/n144_02/144_93.html


domingo, 30 de diciembre de 2018

Edmundo García en La Habana: La extrema derecha de Miami odia al pueblo de Cuba


Por M. H. Lagarde
Después de vivir casi veinte años en Miami, donde defendió, contra viento y marea, en un escenario absolutamente hostil, a Cuba y su Revolución en su conocido programa La Tarde se Mueve, el periodista cubano Edmundo García decidió que La Habana debía ser el epicentro de su vida y de su trabajo. 
«
Regresé a radicarme como piedra angular de mi vida y mi trabajo en Cuba, pero mi objetivo es transmitir los temas de la inmigración, cuya gran mayoría está en Miami, desde cualquier lugar, desde Cuba, desde España... No quiere decir que me voy a exiliar de Miami. Voy a seguir yendo a Miami cuando me inviten a participar en cualquier debate», dijo en la conversación con CubaSí que transcribimos a continuación:

MHL: Hablemos de las noticias. El Nuevo Herald acaba de dedicarte un espacio. No recuerdo que te mencionaran antes...

Edmundo García: El Nuevo Herald me mencionó y detrás del Herald salieron Diario de CubaCibercuba, un grupo de medios de estos que son primos, salieron todos a hacerse eco. Yo escribí en mi página de Facebook que: quién entiende a los medios de Miami, porque cuando yo estaba allí, quien único se dignó a invitarme, con todos los males y pesares que significaba estar con María Elvira en un estudio de televisión, porque siempre asumía la posición en contra de mis opiniones, reconozco que quien único se atrevió fue ella. Los demás no se atrevían a debatir ni a invitarme. Y ahora quieren publicar mis recibos de lavandería. Están dispuestos a todo, a cualquier cosa conmigo. Hay una publicación de Miami ofreciéndome dinero para que le dé una entrevista exclusiva, pero mira, te doy la entrevista exclusiva a ti, gratis. ¿Aquí en CubaSí no pagan?

MHL: No, no pagan...

Edmundo García: No entiendo. Lo que sí demuestra es que me escuchaban; es que, aunque no me invitaran, sí estaban al tanto de mi existencia, de mis opiniones, porque se han referido a ellas y, por tanto, me escuchaban...

MHL: ¿Podría considerarse la publicación de que tú hayas salido en una foto con los Cinco Héroes como un hecho intimidatorio?

Edmundo García: ¿De mi parte?

MHL: De parte de ellos...

Edmundo García: No lo sé... Bueno, después publiqué una con Raúl Castro. Mira, yo no le tengo miedo al miedo. Lo malo es tenerle miedo al miedo. Yo soy un hombre transparente y, supuestamente, ellos deberían entender que yo me muevo en los estándares del periodismo y de la vida de un hombre libre. No sé por qué ese alboroto. Aunque sí, en el trasfondo de la botija, como diría Lezama Lima, está crear cierta intimidación.

MHL: Tú eres un emigrado muy peculiar. Fuiste primero un emigrado económico que se politizó. Eres lo contrario de los viejos emigrados de Miami, que son emigrados políticos. Te politizaste en Miami a favor de Cuba.
Edmundo García: En primer lugar, es bueno hacer la salvedad que siempre fui un emigrado económico. Nunca tuve ningún problema con mi pensamiento alrededor de la Revolución, alrededor de la historia de Cuba, y fui a dar a Miami por razones personales. Ahora, no hay duda de que Miami marca. Incluso personas que no han tenido la actitud pública porque no son periodistas, porque no tienen medios de comunicación, yo creo que se han ido despertando. Yo recibo muchos mensajes que me refieren eso, de lo que significó para ellos escuchar y ver la actitud que de alguna manera mantuve, permanentemente, sin titubeos. Miami es una Ñico López. Aquí hay una escuela de cuadros del Partido que se llama Ñico López. Porque cuando tú oyes a la ultraderecha de Miami referirse a Cuba... Hay que recordar que ellos comenzaron odiando a Fidel y a Raúl... y terminaron odiando al pueblo de Cuba. Si tú tienes un ápice de patriotismo, ideologías aparte, no tienes que ser comunista ni socialista, puedes ser más capitalista que Wall Street, pero si tienes un ápice de patriotismo, tú vas a repudiar a la extrema derecha de Miami. Odian al pueblo cubano. No olvidemos la actitud de los congresistas cubanoamericanos, su celebración y su jactancia, cuando aplicaron las medidas contra las familias cubanas, en el gobierno de George W. Bush, que limitaban el viaje de los cubanos a una vez cada tres años y limitaban las remesas y demás; no olvidemos las celebraciones que tuvieron en esos sectores.



Recuerdo que se quedó muy desconcertado Lincoln Díaz-Balart, porque yo estaba trabajando para la cadena Univisión —todo el mundo sabe lo que es el canal 23—, y en una rueda de prensa me preguntó si yo no iba a hacer preguntas. Parece que yo le resultaba atractivo a Lincoln, un poquito de mi irreverencia ya se manifestaba. Y yo le dije: Mire, congresista, cuando yo lo oigo hablar a usted me dan deseos de regresar a Cuba y meterme a miliciano. Eso lo dejó muy desconcertado.

MHL: Y hablando de medidas: el cuento ese que se ha inventado sobre los ataques acústicos y la cerradera de embajadas, de consulados, de empleados... ¿Cómo ve todo eso el cubano de a pie de Miami?

Edmundo García: Mira, yo creo que se sabe que esto es un globo. ¿Qué gana Cuba con hacer eso? ¿Tener enemistad con Estados Unidos? Nunca ha estado en la voluntad de Cuba tener enemistad. Cuba sí es un país soberano. Es un respeto mutuo. Cuba no aplica partidas de dinero ni tiene Fuerzas de Tarea para implosionar a la política norteamericana. Ese tema realmente es para complacer... Este es el compromiso de Trump con la Brigada 2506, con Marco Rubio, con los seguidores de personajes como Ninoska Lucrecia Pérez Castellón, Armando Pérez Roura, estos payasitos orales de Miami. La comunidad científica lo ha refutado. Cuba ha sido siempre muy respetuosa. En Cuba siempre hubo un concepto de la integridad, y lo hay, de respeto a los acuerdos de Viena con respecto a las relaciones diplomáticas. En Cuba siempre ha habido una estricta ética en el tratamiento a las sedes diplomáticas, y esto viene desde Fidel Castro hasta el presidente Díaz-Canel. Eso de que hay un sector más de izquierda en los servicios cubanos, realmente es tomarle el pelo a la gente...

MHL: ¿Y la gente se deja tomar el pelo?

Edmundo García: Yo creo que la gente sabe que no es verdad. ¿A quién beneficia? Cuando tú haces algo, alguien tiene que obtener un beneficio...

MHL: Tiene que haber un móvil...

Edmundo García: ¿Y cuál es el móvil? Yo creo que esto es una payasada. Dentro del propio FBI yo estoy seguro de que saben que esto es una payasada. Mi opinión personal, no tengo cómo demostrarla —si tuviera cómo demostrarla, yo fuera Superman—, pero en mi opinión personal, esto es una operación CIA. No olvidemos quién era el antiguo director de la CIA, que ahora es Secretario de Estado. No olvidemos su relación con el senador Marco Rubio y no olvidemos el triángulo con la presidencia de Donald Trump. No hay que dejarse engañar. Usted puede ser todo lo anticastrista que usted quiera, todo lo anticomunista, y ahora si quieres puedes borrar esto que te voy a decir, pero de ahí a ser comemierda, va un camino.

MHL: ¿Participaste, desde allá, en la convocatoria que se hizo a los cubanos de tomar parte del debate de la discusión del Proyecto de Constitución?

Edmundo García: Estuve al tanto del debate de la Constitución. Estuve al tanto por internet de la participación de los cubanos. Y me parece muy interesante y muy útil que los cubanos participen. Y eso lo vuelvo a conectar con el tema de la repatriación. Yo creo que la emigración cubana debería aspirar a tener cada vez más presencia dentro de Cuba. Más sentido de la normalización, mejor comunicación. La repatriación no te obliga a venir a vivir a Cuba. Puedes vivir donde tú quieras, sin embargo, vas teniendo un grupo de derechos, incluyendo el derecho al ejercicio del voto. Y además, es afincar la pertenencia a la raíz, es pegar el tronco a la raíz.

MHL: Estos días que has estado aquí has visto los debates por la televisión...

Edmundo García: No conozco ningún proceso en el mundo, en las llamadas democracias, y en los campeonatos de «democracia», no conozco un referéndum como el que está llevando Cuba en el tema de la Constitución. Convocado por las propias autoridades cubanas, o sea, empezando por el primer secretario del Partido Comunista, el General de Ejército Raúl Castro, hasta el ciudadano común de a pie más simple. Si alguien conoce, me gustaría, si ha habido un proceso así desde la Grecia de la democracia hasta aquí, que alguien me lo diga, porque en mi incultura no lo conozco.

MHL: Y La Tarde...

Edmundo García: La Tarde se Mueve es el proyecto que yo quiero seguir desarrollando. Yo, como comunicador, mi experticia es la emigración cubana. Y eso puede salir desde Cuba, desde Miami, desde Madrid. Lo que yo aspiro conseguir es que mi punto de asentamiento sea La Habana, pero también puedo estar temporadas en Miami. Ir a Miami y hacer programas, ir a Miami y participar en debates. Soy un electrón libre, no tengo ninguna atadura a un punto geográfico determinado. Ah, que Cuba es el escenario natural para dirigirme a la emigración, claro que es el mejor, porque lo que quiero es imantar a la emigración con su origen. Y ya veremos cómo podemos encaminar de nuevo La Tarde se Mueve, pero mi tema central es la emigración. Y, desde luego, esa ciudad, que no voy a decir que es una provincia ilegítima, porque yo creo que hay mucha gente buena en Miami, la mayoría son gente muy buena, pero con la atención en particular a esa ciudad, porque la conozco y porque realmente tiene un peso específico en la política de Estados Unidos hacia Cuba.

miércoles, 26 de diciembre de 2018

La internet en Cuba y el muro de los lamentos


Por M. H. Lagarde

Algunos que no tienen conciencia —o simplemente no quieren, o no les conviene tenerla— de que internet es el nuevo campo de batalla de la guerra ideológica que realiza el Imperio contra aquellos países que disienten de su hegemonía, utilizan las redes como una suerte de muro de los lamentos, ya sea sobre la historia o la realidad cubana actual.


He aquí una suerte de decálogo que los caracteriza:

-Los nuevos practicantes del materialismo histórico están convencidos de que el Capitalismo es la fase superior del Período Especial.


-Se proclaman revolucionarios, pero defensores de un inexistente Capitalismo benefactor. Su principal enemigo de clase parece ser la Izquierda.


-Los paladines de la libre empresa, basados en ciertas coincidencias políticas, aconsejan calcar los modelos económicos de otros países, pero soslayan una esencial diferencia: esas naciones no están condenadas, por mandato de EE.UU., a ser rendidas por hambre.


-Los mismos que decían que nunca debimos copiar el modelo soviético, ahora proponen plagiar cualquier cosa, menos la originalidad.


-Padecen de alzhéimer político: sus memorias, llenas de lagunas, no conciben la continuidad y, entre otras muchas cosas, olvidan que si algo salió mal, fue lo que algunos de los que se lamentan ahora inventaron o aplaudieron antes.


-Suerte de ambidextros políticos. Según ellos, no son extremistas porque la realidad no es en blanco y negro, sino gris, pero pasan por tuertos y solo ven las manchas del lado al que dicen pertenecer.


-En ocasiones funcionan como megáfonos mediáticos de la propaganda enemiga: curiosamente coinciden en puntos y comas con sus enfoques. «Fuego amigo» que ya quisiera poder implementar el Task Force.


-Son los nuevos caballeros de la fe en contra de la corrupción, como si la corrupción fuera un invento del Socialismo y no una consecuencia de la desigualdad, desarrollada, en su máxima expresión, en el Capitalismo que propugnan.


-«Sabios» en todos los temas, han descubierto que —bloqueo de Estados Unidos aparte, el mismo que le cuesta a Cuba 12 millones diarios— la burocracia, los inspectores, los ineptos y dirigentes oportunistas de las empresas son la causa primera de todos los males, por lo que se proponen, en el mejor de los casos, a sí mismos como asesores, consejeros, periodistas y moderadores.


-En el peor, y muy en el fondo, aspiran a suplentes de burócratas, inspectores e ineptos dirigentes oportunistas.

jueves, 13 de diciembre de 2018

Cuba, internet y el cambio mediático


Por  M. H. Lagarde

Si bien la existencia y consecuencias del cambio climático continúan siendo cuestionadas por algunos —por ejemplo, la actual administración de Estados Unidos—, al parecer no ocurre lo mismo con lo que bien podría llamarse el cambio mediático.

Este último es ya un hecho consumado, si se tiene en cuenta los resultados de una reciente investigación realizada por el Centro de Investigación Pew, en la cual se afirma que en la actualidad es más probable que los estadounidenses consuman las noticias de redes sociales que de los periódicos.
Según una encuesta publicada el lunes por dicha institución, el 20% de los estadounidenses mencionaron las redes sociales como fuente frecuente de noticias, comparado con 16% que dijo que eran los periódicos.
De acuerdo con la agencia AP, es la primera vez que Pew ha hallado que sitios como Facebook y Twitter superan a los periódicos, un resultado más que comprobado si se tiene en cuenta que Pew ha estado monitoreando el consumo de noticias desde 1991, cuando todavía un 56% de los estadounidenses mencionaba a los periódicos cuando les preguntaban dónde habían obtenido las noticias de ayer.
La encuesta también demostró que no solo los periódicos padecen la decadencia frente al empuje de las redes. En el caso de la televisión: 81% de las personas de 65 años o más con frecuencia consumen noticias de este medio, comparado con el 16% de las personas entre 18 y 29 años.
«Misinformation»
Pero si bien, como todo cambio, el uso de las redes sociales tiene sus ventajas, entre la que destaca la de la inmediatez —ya no hay que esperar horas por la tirada impresa de los periódicos para enterarse de algo, pues gracias a internet los hechos son transmitidos en vivo desde un móvil—, su otra cara de la moneda es la desinformación.


El intrusismo profesional, el «sabio» con muchos seguidores y los deseos irrefrenables de aceptación social (Facebook, luego existo) han convertido a las redes sociales en una suerte de ágora virtual en donde se mezclan, además de las producidas por los diarios, todo tipo de información. El espectro es bien amplio y va desde lo más trascendente y serio a la broma relajada o al reflejo de la vida privada de algunos al mejor estilo del Show de Truman. En tal exceso informativo, no es extraño que la verdad termine contaminada por la mentira, unas veces de manera inocente y otras con las peores intenciones.

No por gusto, hace solo unos días el sitio web Dictionary.com escogió «Misinformation» (información engañosa) en oposición a «disinformation» (desinformación), como palabra del año. Según Jane Solomon, lingüista de Dictionary, el sitio escogió deliberadamente «mis» en lugar de «dis» como un «llamado a la acción», a mantenerse vigilantes en la batalla contra los propagandistas, los que hacen campañas antivacunación, quienes creen que la Tierra es plana y otros difusores de noticias falsas (fake news).
Según la AP, «lo que quiso destacar la empresa con sede en Oakland, California, fue el concepto de intención, de si el engaño es inadvertido o adrede».
Para Solomon: «La difusión rampante de la información engañosa genera grandes desafíos para navegar la vida en 2018. La información engañosa existe desde hace mucho tiempo, pero desde hace más o menos una década, el auge de las redes sociales ha cambiado totalmente la manera de difundir la información. Creemos que comprender el concepto de información engañosa es vital para identificarla cuando la encontramos en la vida cotidiana, y eso ayudaría a amortiguar su impacto».
La información engañosa, agregó el lingüista a AP: «enmarca todo lo que hemos pasado en los últimos 12 meses», por lo que el sitio con 90 millones de usuarios mensuales se ha ocupado de agregar las definiciones de «burbuja de filtro», «fake news», «post-hecho», «post-verdad» y «homofílico», entre otras.
La contaminación mediática
Un papel protagónico en la «disinformation» lo ha tenido el llamado planeta Facebook, donde la contaminación por la fake news parece haber alcanzado niveles comparables a los de la contaminación por el plástico en los océanos. El mejor ejemplo de lo anterior fue el papel jugado por Facebook en el escándalo de Cambridge Analytica, así como el reiterado uso de esa red social para incitar a la violencia.
La contaminación desinformativa de Facebook, el discurso del odio y los rumores publicados, según el experto de Dictionary.com, incentivaron «la violencia contra los musulmanes rohinya en Myanmar; en Sri Lanka hubo disturbios después que las noticias falsas incitaron a la mayoría budista contra los musulmanes, y los rumores falsos sobre secuestradores de niños en WhatsApp provocaron violencia en la India».
A propósito de WhatsApp, un ejemplo del uso que suele hacerse de las redes sociales fueron las recientes elecciones en Brasil. Como fue denunciado por el diario Folha de Sao Paulo, esa red social sirvió de plataforma a empresarios de la derecha brasileña para diseminar miles de «noticias falsas» para desprestigiar al candidato del PT y asegurar la victoria de Jair Bolsonaro.
¿Task Force o fake news?
Cuba no está ajena al cambio mediático. Varias redes sociales se encuentran entre los sitios más visitados por los internautas. Mucho menos ha estado al margen de la desinformación a través de las TIC. En los planes de agresión contra Cuba juega un papel fundamental el uso de las redes sociales con fines subversivos. Desde la aparición de las nuevas tecnologías en el entorno mediático, la maquinaria de propaganda, dirigida «adrede» de Estados Unidos, ha hecho uso de las mismas para lanzar sus campañas de mentiras. Entre los antecedentes de esas intenciones se encuentran los fracasados programas ZunZuneo, Piramideo, Conmmotion y Operación Surf.
La segunda reunión pública del Grupo de Trabajo para la Internet en Cuba que, bajo la dirección del Departamento de Estado de EE.UU., tiene como objetivo promover «el flujo de información libre y sin regulaciones hacia Cuba y dentro de la isla», acaba de tener lugar en Washington, pocas semanas después de que se diera a conocer, en los documentos presupuestarios de la Oficina de Difusión de Cuba, integrante del Grupo del Task Force, el propósito de usar cuentas cubanas de Facebook «nativas» y «sin marca» para difundir contenido creado por el gobierno de EE.UU. sin informar a los usuarios cubanos de Facebook.
De acuerdo con declaraciones realizadas en la mencionada reunión por el director de la Oficina de Transmisiones a Cuba (OCB, por sus siglas en inglés), Tomás Regalado —quien se opuso en el encuentro a aliviar el bloqueo tecnológico de Estados Unidos, causa fundamental de las limitaciones de Internet en la Isla—: «En Estados Unidos hay los mejores cerebros del mundo y los recursos más amplios para no tener que contar para nada con el gobierno de Cuba, con el régimen de La Habana, para darle Internet a los cubanos».
Los mejores cerebros de EE.UU. resultaron un tanto retardados, si se tiene en cuenta que, a pesar del bloqueo impuesto por EE.UU. contra la Isla, justo el mismo día que se celebraba la reunión del Task Force en Washington, en Cuba ocurría otro importante cambio: la implementación del acceso a Internet en los teléfonos móviles.

lunes, 10 de diciembre de 2018

El Task Force y la guerra en internet contra Cuba


Por M. H. Lagarde

Tal y como se había anunciado el Grupo de Trabajo de Internet para Cuba (GTIC) o Task Force, sostuvo su segunda reunión pública este jueves para, de acuerdo con el memorándum presidencial de seguridad nacional del 16 de junio de 2017 del Presidente Trump, “Fortalecimiento de la política de los Estados Unidos hacia Cuba”, promover a través de internet "el flujo de información libre y sin regulaciones hacia Cuba y dentro de la isla".

Según informó la periodista de Radio Martí, Michelle Sagué, entre los temas tratados en la injerencista reunión estuvo: "la promoción de intercambios de aprendizaje para el desarrollo tecnológico, trabajar con organizaciones no gubernamentales para promover el conocimiento de tecnologías de información, además del uso de tecnologías para la evasión de la censura".
Las "recomendaciones también incluían reducir barreras a las exportaciones estadounidenses (leáse bloqueo) y un diálogo con el gobierno cubano para compartir información y alentarle a que mejore el acceso a internet".
De acuerdo con la misma fuente, estas recomendaciones fueron rechazadas por parte de los presentes. En tal sentido, John Suárez, de Freedom House, una añeja tapadera de la CIA, señaló que era positivo que el GTIC quiera buscar maneras de hacer llegar a los cubanos el acceso libre a Internet, pero reconociendo "la naturaleza represiva del régimen", consideró negativa "la idea de tener un diálogo entre el régimen cubano, los diplomáticos cubanos, los instrumentos de represión, con empresarios y compañías de tecnología".
De igual forma el director de la Oficina de Transmisiones a Cuba, Tomás Regalado, actual director de Radio TV Martí y miembro del equipo de trabajo sobre internet en Cuba, pidió al Comité que eliminara cualquier recomendación de dialogar con el régimen cubano.
El reporte de Radio Martí, sin embargo, no dice nada sobre si en la reunión, que tuvo lugar el mismo día en que se implementó el acceso a internet en los móviles en Cuba, se tuvieron en cuenta las estrategías de "información" hacia la Isla, hechas públicas recientemente en los documentos presupuestarios para los años fiscales 2018 y 2019 de la Junta de Gobernadores de Radiodifusión de los Estados Unidos, donde se plantean los planes de usar cuentas cubanas de Facebook «nativas» y «sin marca» para difundir contenido creado por el gobierno de EEUU sin informar a los usuarios cubanos de Facebook:
Debido al bloqueo web de la Radio y TV Martí en la isla, la estrategia digital de la OCB ha cambiado a las redes sociales consistente con las prácticas que ubican a YouTube, Google y Facebook entre los sitios más visitados en Cuba. Con el uso de la tecnología AVRA, los programas de Radio Martí se transformaron en radio visual y se transmitieron a través de Facebook Live junto con la programación de TV Martí. Esto proporciona a la OCB una distribución adicional eficiente y rentable, tanto para su radio (radio visual) como para el contenido de TV.
En el año fiscal 2018, la OCB está creando en la isla equipos digitales para que creen cuentas de Facebook ficticias para diseminar información. Las páginas abiertas en Cuba aumentan las posibilidades de aparecer en las noticias de los usuarios cubanos de Facebook. La misma estrategia se replicará en otras redes sociales.
En la información públicada por la periodista Michelle Sagué tampoco se menciona si, cuando se habló sobre la censura en internet ejercida por Cuba, alguien hizo alusión a las duras sanciones tomadas por esa emisora contra los periodistas que pusieron al descubierto, en uno de sus programas televisivos, el apoyo financiero del multimillonario George Soros a supuestas organizaciones no gubernamentales para la subversión de gobiernos al margen de la esfera hegemónica de EEUU.
Al parecer por alto pasó también cuáles son los planes del Task Force para cumplir uno de sus principales objetivos: el de promover a los llamados sitios "independientes" de la internet en Cuba. Paradójica "independencia" declarada bajo la égida del Subsecretario Adjunto para Asuntos del Hemisferio Occidental, Dale Eppler, la Oficina de Difusión de Cuba, la Comisión Federal de Comunicaciones, la Administración Nacional de Telecomunicaciones e Información del Departamento de Comercio, la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, Freedom House y la Información Consejo de Industria Tecnológica.