viernes, 24 de mayo de 2019

EEUU y el cuento de la democracia en Venezuela

Maduro durante un acto de masas convocado para celebrar el primer aniversario de su victoria en las elecciones presidenciales del 2018

Por M. H. Lagarde

El pasado 20 de mayo, durante un acto de masas convocado para celebrar el primer aniversario de su victoria en las elecciones presidenciales del 2018, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, llamó a realizar elecciones anticipadas a la Asamblea Nacional, en desacato desde 2016 y cuyas acciones son nulas.

"Vamos a medirnos electoralmente. Vamos a hacer elecciones. Vamos a legitimar la única institución que no se ha legitimado en los últimos cinco años. Vamos a elecciones anticipadas de la Asamblea Nacional para ver quien tiene al pueblo, para ver quién tiene los votos, para ver quién gana", dijo Maduro.


El presidente venezolano se preguntó: ¿por qué cuando hago tal propuesta nadie responde?


Sin embargo, la respuesta de la oposición encabezada por el títere de Estados Unidos, Juan Guaidó, no se hizo esperar. De acuerdo con el también presidente de la Asamblea Nacional en desacato: “Es muy cínico insinuar que está dispuesto a someterse a unas elecciones cuando se las robó en el 2018. Disociación, locura”.


Declaración que deja claro que Guaidó rechaza medirse en las urnas porque al parecer, ni las elecciones, ni el diálogo, están entre las opciones sobre la mesa que tienen prevista para Venezuela sus titiriteros en Washington. La negativa, además, reafirma la posición tomada por la oposición en las elecciones "robadas" de 2018, donde los antichavistas prefirieron no presentarse para luego utilizar su voluntaria ausencia como pretexto para justificar el show de la "autoproclamación".


Por otra parte, la respuesta de Guaidó coincidió en el tiempo con la reunión "positiva" que su "embajador" en Estados Unidos, Carlos Vecchio, sostuvo con altos cargos del gobierno estadounidense, entre quienes figuraban el subsecretario de Defensa para Latinoamérica, Sergio de la Peña y el enviado del Departamento de Estado para Venezuela, Elliott Abrams.


El encuentro, que tuvo lugar en el Departamento de Estado, fue motivado por la carta que Vecchio le enviara el 11 de mayo al jefe del Comando Sur, el almirante Craig Faller, para solicitarle una reunión con el objetivo de conversar sobre cooperación militar destinada a "aliviar" el sufrimiento del pueblo venezolano y "restablecer" la democracia.


Aunque no se supo a ciencia cierta cuál opción estuvo sobre la mesa de conversación de Vecchio y los que, según él, "son los que hacen la política", por ahora, la respuesta de Estados Unidos a la propuesta electoral de Maduro parece ser el anuncio de nuevas sanciones contra Venezuela, esta vez dirigidas a atentar nada menos que contra el programa de ayuda alimentaria gubernamental CLAP. Otra vuelta de tuerca al bloqueo que pretende rendir por hambre al pueblo venezolano y otra muestra de que el problema de Venezuela nada tiene que ver ni con la "libertad" ni con la "democracia".


Queda esperar por cuál será la reacción del medio centenar de países que, presionados por EEUU, reconocen al títere como "presidente interino", algunos de los cuales han defendido la realización de elecciones como única solución del conflicto.

miércoles, 22 de mayo de 2019

Trump y la Doctrina del Disparate contra Cuba


Por M. H. Lagarde

Como ya se ha hecho habitual todos los 20 de mayo, el presidente de Estados Unidos le envió este lunes un "saludo a los cubanos en el día de la independencia de la República".


“Hoy es un motivo de celebración y un momento para recordar y honrar a los valientes hombres y mujeres que lucharon en nombre de la libertad cubana. Rendimos homenaje a los muchos sacrificios de los luchadores por la libertad de Cuba”, dijo el mandatario en un comunicado enviado por la Casa Blanca.


Resulta que los valientes hombres que lucharon por la libertad de Cuba, recordados por Trump en su mensaje, son nada menos que Maceo y Martí.


"Héroes como José Martí y Antonio Maceo dieron sus vidas para asegurar un gobierno digno del pueblo cubano, uno que proteja los derechos y la dignidad de sus ciudadanos”.


Está claro que ni Trump, ni quienes le escriben sus comunicados, tienen la menor idea de quiénes fueron Martí y Maceo, ni han leído jamás sus célebres frases: "ya estoy todos los días en peligro de dar mi vida por mi país, y por mi deber-puesto que lo entiendo y tengo ánimos con que realizarlo-de impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América" o "quien intente apropiarse de Cuba recogerá el polvo de su suelo anegado en sangre, si no perece en la lucha".


Podría pensarse que esta vez, Trump, mejor gánster de los negocios que político, se ha dejado embaucar por la minoría, de origen batistiano, que domina Miami y que no acaba de comprender que es imposible ganarse la simpatía de un pueblo mientras se trata de asfixiarlo.


Pero en realidad, ni a los anexionistas de Miami, ni a Trump, le importan un rábano la suerte de los cubanos de la Isla ni de ninguna parte. Los primeros solo buscan mantener su cuota de poder en el gobierno de Estados Unidos. Y al segundo, solo le interesa asegurar el voto de la Florida, un estado clave, en las venideras elecciones de 2020.


La historia enseña que al imperio y sus lacayos solo les importan sus propios intereses. El 20 de mayo, la historia que Trump celebra con su saludo a los cubanos, es buena prueba de ello. Marcó el fin de la intervención imperialista en la Isla iniciada con la entrada de Estados Unidos en la guerra hispano-cubana en 1898, supuestamente, para "salvar" al "querido" pueblo de Cuba de la dominación colonial española.


El desenfrenado "amor" de Estados Unidos por los cubanos quedó más que demostrado cuando, luego de vencida España, Estados Unidos le prohibió la entrada, a los seguidores de Maceo y Martí, en Santiago de Cuba. Y como para que no quedara dudas de tan irresistible pasión, "en el día de la independencia de la República", dejó supeditada a la Isla por las cadenas neocoloniales de la Enmienda Platt, la mejor prueba, según Trump, de "un gobierno que defienda los valores democráticos y promueva las libertades económicas y religiosas".


¿A quién trata de embaucar el presidente de EEUU con tal burda manipulación de la historia? Su comunicado por el 20 de mayo es una ofensa a la inteligencia de todos los cubanos, vivan en La Habana o en Miami; exceptuando, por supuesto, a aquellos para quienes el genocidio del pueblo, al que dicen defender, no significa nada si se antepone a su beneficio personal.

martes, 21 de mayo de 2019

El fracaso continuado de EEUU y la opción de invasión a Venezuela

El cada vez más reducido grupo de seguidores de Guaidó. Hasta los medios de prensa antichavistas tuvieron que reconocer lo escualida que resultó su última manifestación "libertaria"


Por M. H. Lagarde

Desesperados por la secuencia de continuos fracasos que conforman el intento de golpe contra la Revolución Bolivariana, los halcones que mueven los hilos del títere, Juan Guaidó, ahora le han ordenado retomar, como arma política, la amenaza de una invasión militar a Venezuela.


La próxima opción sobre la mesa parece ser -según dijo el elegido este sábado en otra de sus "libertarias" manifestaciones, a la que solo acudieron unos cientos de seguidores-, ponerse en contacto con "el Comando Sur de Estados Unidos a fin de poder establecer una relación directa y de alcance en materia de cooperación".


Vocero de los Bolton y Marcos Rubios, donde debió decir invasión, el proclamado utilizó el eufemismo "cooperación" porque, según él, ahora, además del falso pretexto de la invasión ya existente de soldados cubanos, de pronto, en la Casa Blanca han descubierto que en Venezuela existe la penetración del Ejército de Liberación Nacional (ELN) de Colombia.


Siguiendo el nuevo guión de mentiras, Guaidó acusó a Maduro de haber facilitado "herramientas y recursos de inteligencia" al ELN lo que configuraría que "el régimen es patrocinador de terrorismo".


Los nuevas revelaciones de Guaidó fueron hechas un día después que la otra marioneta de Washington, el presidente de Colombia Iván Duque, afirmara que su país "está en máxima alerta para evitar que la guerrilla del ELN continúe recibiendo armas, municiones y apoyo económico del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro", y que el secretario de Defensa en funciones de Estados Unidos, Patrick Shanahan, asegurara la semana pasada que el Pentágono ha estado analizando una amplia gama de opciones militares.


Pero no todo son amenazas. El pasado jueves, a través de un comunicado oficial, la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) denunció la instalación de un falso positivo en la frontera por parte de Colombia, cuyo Ministerio de Relaciones Exteriores, inventó una supuesta incursión del ejército venezolano en su territorio; y este mismo sábado, el ministro de Defensa, Vladimir Padrino, advirtió que una embarcación de la Guardia Costera de Estados Unidos había realizado labores de patrullaje en aguas del territorio venezolano, una acción, que agregó “no lo vamos a aceptar”.


“No es una súplica, no es un por favor, le exigimos a las autoridades militares de los Estados Unidos que respete las aguas jurisdiccionales y la soberanía territorial de la República Bolivariana de Venezuela”, dijo el ministro según un despacho de Reuters.


Los manejadores del destartalo títere deberían tragarse su orgullo imperial y forzar su imaginación en busca de nuevas opciones que poner sobre la mesa. La opción de las provocaciones podrían desencadenar, en caso de una guerra de Estados Unidos y sus aliados en Venezuela, una catástrofe regional sin parangón.


Más allá de las leales Fuerzas Armadas, la patria de Bolívar cuenta con un arma que ningún ejército o coalición, por poderosa que sea, puede derrotar: las ansias de todo un pueblo a defender los logros alcanzados, su independencia y soberanía. Todo lo que, como ha quedado desmostrado desde su proclamación el pasado 23 de enero a la fecha, le falta al estafador Guaidó.  

viernes, 17 de mayo de 2019

Más sobre la marcha del 11 de mayo en Cuba


Hay que considerar legítima la posición de quienes, creyendo que la suspensión de la Conga había sido un error estratégico, decidieron acudir a la marcha que se organizó en La Habana el pasado 11 de mayo.
Aun considerando condenable la violencia policial desproporcionada, donde quiera que esto ocurra, en el caso del 11 de mayo no se dio ni de lejos un escenario de "violencia" o "terror", ya que la verdadera represión violenta es algo que está lejos miles de kilómetros de unos cuantos empujones; aunque muchos, a pesar de testimonios audiovisuales claros, siguen repitiendo el mismo mantra una y otra vez esperando que tarde o temprano esto se convierta en verdad.


2) UNOS DATOS:
Aunque muchos de los que acudieron a la marcha lo hicieron con intenciones reivindicativas para reclamar sus derechos sexuales, los cabecillas que hasta el final se empecinaron en romper el cerco policial para acceder a la zona de tráfico del Malecón no tenían ningún compromiso con la marcha en sí. Al contrario, quisieron literalmente utilizar los reclamos de la comunidad LGTBI para provocar un enfrentamiento contra el Gobierno cubano en general.
El biólogo Ariel Ruiz Urquila, aclaró sin tapujos: "Eso creo que es lo que abogamos todos los cubanos, una Cuba diversa, una Cuba inclusiva, una Cuba que permita que cada ciudadano vote a su presidente. (…) Si ellos dejan esa manifestación solidaria (…) llegase al Malecón, no iba a ser 300 personas, iban a ser miles de personas, miles de personas que están hartas de mentirse a sí mismas (…) en su expresión social, en su expresión económica, porque se ven obligados a delinquir para sobrevivir. Aquí las palabras de Ariel Ruiz Urquilla https://bit.ly/2WLX9x1
Mario J. Pentón, periodista de El Nuevo Herald, no tuvo reparo en decir que “ese día superó las demandas de la comunidad LGTBI, las incluyó pero fue todavía más grande. En ese grito de libertad de Boris (González Arenas) todos estamos representados). Aquí las palabras de Mario J. Pentón http://bit.ly/2YyQLcW
Boris González Arenas, cuyo rostro, con los colores de la bandera arcoíris, está siendo utilizado como emblema de la marcha del 11 de mayo (tal como sugiere Mario J. Pentón), es un adicto a la crítica contra todo sistema político que él considere socialista (solo critica los gobiernos de Cuba, Venezuela y Nicaragua, casi dejando entender que en el resto del mundo las cosas funcionan perfectamente). Pero esto es lo de menos. Admite claras simpatías con las posiciones de Luis Almagro y asume una abierta postura en favor de una intervención militar norteamericana en Venezuela.
Oscar Casanella, otro de los rostros famosos de la marcha que abogaron por el enfrentamiento, es un activo opositor al sistema político, económico y social de Cuba. Para ello, respalda el bloqueo norteamericano contra Cuba como herramienta para favorecer la caída del Gobierno, considerando que la escasez que esta medida provoca en la vida de millones de familias cubanas es un efecto secundario y aceptable. Dice: “No se puede eliminar el cáncer de un paciente, sin sufrir los efectos secundarios de los tratamientos que desgraciadamente también dañan las células normales”. (http://bit.ly/2LL1Wxz)
3) CONCLUSIONES:
Muchas personas fueron ahí con la intención más que genuina de reivindicar sus derechos sexuales. Cuesta decirlo, pero se equivocaron de lugar y, sobre todo, de compañía. Inconscientemente se dejaron utilizar por individuos que no tienen el más minimo interés en fortalecer sus derechos y solo salieron a la calle para conseguir sus objetivos políticos.
La lucha por los derechos sexuales, como cualquier otra lucha de emancipación, no puede ir de brazo con intervenciones militares y bloqueos económicos. ¡La Revolución LGTBI será revolucionaria o no será!

domingo, 12 de mayo de 2019

¿John Bolton le tomó el pelo a Trump en caso de Venezuela?


Por M. H. Lagarde

Un reporte del diario The Washington Post ha dado cuenta de que el presidente Donald Trump se encuentra frustrado por los pocos avances logrados con la estrategia para derrocar al gobernante de Venezuela, Nicolás Maduro, mediante la imposición de un títere de la oposición como presidente en funciones.


La frustración de Trump fue hecha pública por funcionarios del Gobierno y asesores de la Casa Blanca que prefirieron no identificarse, y quienes aseguran que Trump se encuentra insatisfecho, en concreto, con la estrategia agresiva encabezada por su asesor de Seguridad Nacional, John Bolton.


Según un despacho de EFE sobre el tema, el gobernante estadounidense no solo «se siente engañado sobre lo fácil que le habían planteado que sería reemplazar a Maduro por el presidente de la Asamblea Nacional venezolana, Juan Guaidó, a quien reconoce desde comienzos de año como gobernante interino», sino porque, además, la estrategia trazada por sus asesores ahora resulta ser «una política intervencionista contraria a su postura de mantener a Estados Unidos alejado de los problemas de otros».


Por tal motivo y de acuerdo con las fuentes del Post, Trump se ha quejado durante la última semana de que Bolton y otros de sus asesores subestimaron a Maduro, a quien considera un elemento «duro de roer», y no debían haberle hecho creer que Guaidó lo iba a poder derrocar con las protestas en las calles y frente a los cuarteles de la semana pasada.


Por si fuera poco, un alto funcionario del Gobierno, al que el Post no identifica, aseguró que Trump ha dicho en los últimos días que Bolton lo quiere meter «en una guerra», un comentario que ya ha hecho anteriormente en broma, pero que ahora parece ocultar preocupaciones más serias.


¿Será que ahora ya todas las opciones no están sobre la mesa?


Trump, por cierto, no es el único decepcionado tras el fracaso del golpe militar con que el pasado el 30 de abril el «elegido» de Bolton, Juan Guaidó, intentó derrocar a la Revolución Bolivariana.


El diario derechista El Nuevo Herald publicó hace unos días un reporte donde reconocía el desinfle del proclamado presidente: «el fracasado levantamiento de la semana pasada y varias manifestaciones violentas, pero infructuosas, hacen que algunos se pregunten si Guaidó, la oposición en general, tienen lo que hace falta para sacar a Maduro del poder y poner fin a 20 años de gobierno unipartidista. De repente, a algunos les cuesta trabajo decir “vamos bien”».


Si la frustración revelada por el Post no resulta ser otra fake news, de esas con que la prensa «enemiga del pueblo» suele «atacar» al presidente, sin dudas, la revelación resulta una raya en el expediente para el asesor de Seguridad Nacional, John Bolton, quien, no obstante haberle tomado el pelo al presidente, se mantendrá en su puesto. Según se dice, el propio Trump le ha encomendado que se centre en el problema de Venezuela. O lo que es lo mismo: que, en caso de que el intento de querer acabar con la Revolución Bolivariana se prolongue más allá del ridículo, alguien cargue con la culpa.


Por lo visto, Trump no quiere pasar por el mal rato de John F. Kennedy, quien, tras la derrota de Playa Girón, pronunció la célebre frase de: «La victoria tiene muchas madres y la derrota es huérfana».




jueves, 9 de mayo de 2019

¿Por qué Trump no sanciona a Marco Rubio?


Por M. H. Lagarde

Tal y como señaló el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, el fracasado intento de golpe de estado que tuvo lugar este martes: "es otro golpe para el imperio".


Y debe haber sido un golpe bien duro si se tiene en cuenta la reacción que el fallido intento provocó en el presidente norteamericano Donald Trump:

"Si las tropas y milicias cubanas no cesan de inmediato las operaciones militares y de otro tipo con el propósito de causar la muerte y la destrucción de la Constitución de Venezuela, en la isla de Cuba se impondrá un embargo total y completo, junto con sanciones del más alto nivel. 

¡Esperamos que todos los soldados cubanos regresen a su isla de manera rápida y pacífica!", escribió el mandatario norteamericano en su cuenta de la red social Twitter.


Como si hubiera previsto de antemano tal amenaza, el presidente cubano, en la misma reunión citada arriba, había agregado tras elogiar la unidad cívico-militar y la respuesta del pueblo venezolano ante la llamada "Operación libertad": "Esta es la respuesta al apoyo que tiene Nicolás Maduro, algo que no quiere reconocer Estados Unidos y por eso acude constantemente a decir que los culpables de la situación en Venezuela somos nosotros, y no tienen capacidad para reconocer que también el pueblo bolivariano ha sido fiel a Chávez y a su Revolución".


Otra réplicas inmediatas a las últimas amenazas de Trump contra Cuba fueron sendos Twitter de los cancilleres de Cuba y Venezuela.


El canciller cubano, Bruno Rodríguez, reiteró, una vez más, la no existencia de tropas cubanas en Venezuela: "Asesor d Seg Nac #EEUU Bolton es un mentiroso patológico q desinforma al Pdte Trump. No hay tropas #CUBA en #VENEZUELA ni cubanos participan en operaciones militares ni de seguridad. Sólo personal médico en misión humanitaria. Rechazo enérgicamente amenaza d bloqueo total d Trump".


Mientras, Jorge Arreaza, el ministro de relaciones exteriores venezolano afirmó con total certeza: "@realDonaldTrump permanentemente denuncia los Fake News y las informaciones falsas, pero con respecto a Venezuela y Cuba se dedica a difundirlas irresponsablemente. La Casa Blanca debería revisar la calidad de sus asesores y fuentes de información. Los llevan de error en error".


No es primera vez que un presidente estadounidense se deja embarcar por sus "asesores". El mejor ejemplo sin dudas es el de J. F.Kennedy a quien los halcones de turno, la CIA y la burguesía anexionista cubana que huyó en 1959 hacia Estados Unidos, le juraron y le perjuraron que, luego que los miembros de la brigada mercenaria desembarcara en Girón, inmediatamente ocurriría un levantamiento popular en contra de la Revolución. Ya se sabe cuál fue el fin de una historia que duró menos de 72 horas.


Otro tanto está ocurriendo desde hace meses en Venezuela y podría suceder otra vez, incluso, en caso de una invasión norteamericana a esa nación latinoamericana. Como sugirió hoy el embajador de Venezuela en la ONU, durante una conferencia de prensa, Estados Unidos no puede entender que sus agresiones, en vez de disminuir, acrecientan el patriotismo del pueblo venezolano.


Es evidente que Trump se ha dejado tomar el pelo por personajes como el senador Marco Rubio, otro mentiroso de la misma estirpe de Elliot Abrams, Bolton o del confeso Mike Pompeo. En su discurso en la Universidad de Miami, el pasado 18 de febrero, el presidente estadounidense definió a su "gran amigo" Marco Rubio, como al "hombre al que yo llamo, especialmente cuando hablamos de Venezuela, de Cuba, de Nicaragua".

jueves, 2 de mayo de 2019

EEUU sigue mintiendo, engañando y robando

Un estudio realizado en abril de este año por los economistas Mark Weisbrot y Jeffrey Sachs, cerca de 40 000 venezolanos murieron a causa de las sanciones ilegales impuestas desde agosto de 2017 por la Administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.


Por M. H. Lagarde


Durante una entrevista en la Universidad de Texas A&M, el secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo, al referirse a la etapa cuando era director de la CIA, dijo: "Yo era el director de la CIA. "Mentimos, engañamos y robamos. Teníamos hasta cursos de entrenamiento". "Era como si tuviéramos todos los cursos de capacitación".

A confesión de partes, ... solo valen algunas aclaraciones. Al parecer tales prácticas no son solo exclusivas de la CIA, sino también de la actual política exterior norteamericana. Por lo visto en su actual cargo al frente del Departamento de Estado, Pompeo sigue sin ejercer los preceptos que le enseñaron en sus tiempos de cadete en la Academia de West Point cuando, según sus propias palabras, le pedían hacer todo lo contrario: "No mentirás, no engañarás, no robarás, ni tolerarás a quienes lo hacen".


Baste solo recordar algunas de las mentiras que, en los últimos días, ha dicho el Secretario de Estado sobre Cuba y Venezuela. 

El pasado 11 de marzo, en una conferencia de prensa celebrada en Washington, afirmó que Cuba era responsable por las decisiones que toma el régimen de Nicolás Maduro y que ha sido el principal poder imperialista en Venezuela.


“Ningún país ha hecho más que Cuba para provocar tanta miseria en Venezuela”, contribuyendo a llevar “muerte y desesperación” al pueblo venezolano, dijo Pompeo y agregó, entre otras sandeces, que “militares cubanos” operan dentro de Venezuela, violando la soberanía de ese país.

De acuerdo con los reportes de la prensa presente también recalcó que los cubanos son quienes entrenan a la policía secreta “en métodos de tortura, vigilancia y mecanismos de represión”.

Demás está decir que no vale la pena responderle a una persona que se confiesa como mentiroso y ladrón. Ya lo dice el dicho: A relevo de pruebas... él solo se responde.

Una ultima aclaración.

Sus sinceras declaraciones en la Universidad de Texas A&M fueron recibidas con risas y aplausos. ¿Por cínico o modesto? Supongo que por lo último, porque cualquiera sabe que, desde su fundación, la CIA, con la anuencia de más de una administración norteamericana, no solo ha mentido y robado, sino desaparecido, torturado y asesinado a millones de personas en todo el mundo. Un testigo indispensable sobre el tema sería sin dudas, Gina Haspel, su actual directora.

Los archivos hechos públicos por Wikileaks, o los documentos sobre la dictadura argentina recientemente desclasificados, también dan fe de ello; y si la historia no fuera suficiente, ahí están las verdades irrebatibles de las campañas de Fake News, del robo de los activos petroleros de Citgo en EEUU, los sabotajes contra Venezuela y el incremento del bloqueo contra Cuba.