sábado, 23 de febrero de 2019
Internautas cubanos denuncian campaña #YoVotoNo
Por M. H. Lagarde
Como aseguramos en el artículo "#YoVotoNO: La campaña de EE.UU. contra el referéndum constitucional" publicado en este mismo sitio, hace casi un mes, desde EE.UU. ha sido lanzada una campaña para tratar de influenciar desfavorablemente en los resultados del referéndum de la Constitución que tendrá lugar en la Isla el próximo 24 de febrero.
De acuerdo con la denuncia realizada por varios usuarios a nuestra redacción sus cuentas de correo han sido utilizadas con tales propósitos subversivos. Los internautas no solo reciben ellos mismos mensajes enviados desde su propia cuenta en su bandeja de entrada, sino que además conocidos y amigos le han avisado del uso de su identidad con propósitos contrarrevolucionarios.
A pocos días de la votación del referéndum constitucional, la manipulación de estos mensajes se realiza desde la plataforma Apretaste una aplicación desarrollada en EE.UU., y dirigida al pueblo cubano, que se dedica a recopilar información de los usuarios luego de que estos acceden a algunos de sus servicios como es el caso de encuestas aparentemente inofensivas.
Al parecer varios clientes, desconocedores del uso que se le puede dar a sus datos particulares en plataformas poco confiables como la mencionada, le han ofrecido ingenuamente hasta las claves de sus cuentas nautas a estos propagandistas a favor de no votar.
Desde 2015 Apretaste, que asegura tener entre sus funciones educar a los cubanos en el uso de internet y las últimas tecnologías, comenzó a usar la plataforma del servicio de correo nauta, disponible en ese entonces en los móviles nacionales y en el 2017, luego de dos años del uso del correo electrónico, lanza la primera versión de una aplicación en formato Apk para aumentar sus accesos desde la Isla.
Según Wikipedia, Apretaste estuvo entre los 20 proyectos seleccionados para la campaña CreateMiami, en la que emprendedores y líderes locales buscan fondos económicos a través de la plataforma denominada "Ideame”. La fundación estadounidense Knight ofreció apoyo a esta campaña, cuyo proyecto llevó por nombre: "Dale forma al futuro de Miami y Cuba". Un evento bien orquestado con el propósito de buscar soluciones con el objetivo de subversión política hacia Cuba.
Para tener una idea de cuál es la forma del futuro de Cuba por el que apuesta Apretaste basta decir que entre sus servicios sobresale el acceso a noticias de sitios contrarrevolucionarios, pagados por el gobierno de EE.UU. para la propaganda contra Cuba, como Cubanet, Diario de Cuba y Martí Noticias.
Richard Branson y el concierto por la guerra en Venezuela
| El multimillonario Richard Branson |
Por M. H. Lagarde
El concierto a favor de la guerra en Venezuela convocado por el multimillonario Richard Branson para el día 23 en la ciudad colombiana de Cúcuta se vuelve cada vez más mediático y controvertido, sobre todo después de que el gobierno bolivariano de Venezuela decidiera realizar sendos eventos similares, pero a favor de la paz, el 22 y 23, del lado de su frontera.
Pero analicemos, a partir de unas declaraciones hechas por el organizador del concierto en Cúcuta —que bien podría llamarse Guerra sin Fronteras—, algunas de las razones expresadas para la realización del mismo.
Aunque apoya al autoproclamado presidente encargado Guaidó, el empresario británico dijo a la AP que ningún gobierno está financiando su concierto y que los artistas actuarán sin cobrar.
El colmo fuera que cobraran por apoyar y povocar una guerra.
El empresario dijo, además, que pretende recaudar 100 millones de dólares en donaciones de espectadores de todo el mundo que verán el concierto en vivo por internet.
Algo bastante subjetivo, si se tiene en cuenta que, aun cuando el muy anunciado concierto alcance altos niveles de audiencia, nadie puede predecir que los internautas, como los artistas participantes, se conviertan en cómplices de una masacre en Venezuela.
El concierto organizado por Branson tendrá lugar en Cúcuta, una ciudad fronteriza colombiana de unos 700 000 habitantes que ha recibido a cientos de miles de venezolanos que huyen de la hiperinflación y la escasez generalizada en su país.
Al ingenuo Branson, por cierto, nunca se le ocurrió hacer un concierto por los cinco millones de colombianos que escaparon de su país hacia Venezuela huyendo de la guerra y el narcotráfico que todavía azota a ese país.
El empresario expresó su confianza en que las Fuerzas Armadas de Venezuela, que se han mantenido leales a Maduro, permitan el paso de la asistencia estadounidense por el Puente Las Tienditas, que une a ambos países.
«Queremos que sea un evento alegre», comentó Branson. «Y esperamos que la razón prevalezca y que los militares permitan que se abra el puente para que los suministros puedan ingresar» al territorio venezolano.
Por lo visto, nadie le ha dicho a Branson que la estrategia del autoproclamado presidente, que él tan inocentemente apoya, consiste en crear un conflicto entre la caravana de «mendigos» de la ayuda humanitaria y las Fuerzas Armadas o el pueblo chavista.
Branson, a quien parece que le importa mucho Venezuela, debería saber que, durante el golpe del 2002 contra Chávez, la oposición colocó francotiradores en los techos para tirarle a mansalva a su propia gente y luego acusar de la represión al gobierno bolivariano.
Su concierto forma parte de esa estrategia. Esperemos que su show mediático para atraer la atención sobre lo que ocurre en Venezuela, en vez de un «evento alegre», no se convierta en una razón que sirva para sembrar el luto en más de una familia venezolana.
miércoles, 20 de febrero de 2019
El mentiroso Marco Rubio estuvo en Cúcuta, pero no vio las casas
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| Marco Rubio de turista en el patio trasero de Cúcuta. |
Por M. H. Lagarde
Casi el mismo el tiempo de su breve estancia en Cúcuta resonó el eco de las mentiras lanzadas por el senador Marco Rubio durante su visita a esa ciudad colombiana en la frontera con Venezuela.
Marco Rubio, que viajó a Cúcuta para supervisar el desarrollo del programa de ayuda humanitaria montado por Estados Unidos, a través de la Usaid, contra Venezuela, estuvo en Cúcuta, pero, como dice el viejo dicho, no vio las casas.
Aunque Rubio, uno de los arquitectos de Washington para utilizar la presunta ayuda humanitaria como caballo de Troya para invadir a Venezuela, se retrató a su llegada a Cúcuta rodeado por algunos pobladores, por lo visto nunca se enteró de que estaba en el lugar menos apropiado para ofrecerle ayuda humanitaria a alguien.
Al «benefactor» senador, que afirmó que: «Una cosa es ver el sufrimiento humano, otra es verlo de cerca y en persona, y conocer a la gente y escuchar sus historias», al parecer su arrogancia imperial no le permitió conocer ni conversar con algunos de los pobladores que le servían de comparsa en su desfile de procónsul desinformado.
De lo contrario, se hubiera enterado de que la ciudad colombiana que escogió como tribuna para mentir sobre la crisis en Venezuela cuenta con uno de los mayores índices de desigualdad entre todas las ciudades del continente americano.
Que el 40 por ciento, casi 300 mil cucuteños, viven en situación de pobreza; el 10 por ciento, en una situación de pobreza extrema.
Que la ciudad tiene un desempleo que se acerca al 20 por ciento y que casi 20 mil niños trabajan y viven en la calle.
Se hubiera enterado, además, de que casi el 30 por ciento de los hospitales de Cúcuta están en cierre técnico y de que un parto normal en esa ciudad cuesta 500 dólares, por lo que las parturientas de Cúcuta viajan a Venezuela para poder ser atendidas por el gobierno bolivariano de Venezuela.
Las cifras anteriores, basadas en fuentes del departamento encargado de estadísticas en Colombia, fueron hechas públicas por el ministro de Comunicación e Información de Venezuela, Jorge Rodríguez, en una comparecencia televisada, donde anunció que el próximo viernes 22 de febrero y un día después, el sábado 23, el gobierno bolivariano realizará sendos conciertos y le brindará ayuda alimentaria y de salud gratuitas al vecino pueblo de Cúcuta.
Pero, para entonces, el senador por la Florida ya había llegado a Miami, donde siguió repitiendo, en otra conferencia de prensa, las mismas mentiras sobre Venezuela.
Por cierto, el también miembro de la mafia anticubana cuenta con un reconocido historial como mitómano.
En octubre de 2011, el senador Marco Rubio fue acusado públicamente en Estados Unidos como mentiroso por haber utilizado políticamente el engaño de que sus padres, de origen cubano, habían llegado a la Florida luego del triunfo de Fidel Castro. Sin embargo, reportes de prensa revelaron que los padres del senador llegaron a Estados Unidos en 1956, en pleno gobierno de Batista.
El padre de Rubio era barman y viajó al país norteño por razones económicas. Fidel Castro ni siquiera estaba en Cuba cuando la familia de Rubio dejó el país. La historia fue reportada inicialmente por el diario St. Petersburg Times.
Marco Rubio llegó a Cúcuta, agitó y huyó. Por lo visto, no estará presente en el concierto «Guerra sin fronteras», previsto a realizarse en esa ciudad este 22 de febrero. En cambio, el presidente de Colombia, Iván Duque, ha anunciado su presencia; a lo mejor va y se ocupa de los problemas en Cúcuta, que su superior en Washington no vio.
martes, 19 de febrero de 2019
La mafia anticubana y la hipocresía de la ayuda «humanitaria» a Venezuela
| El senador estadounidense Marco Rubio (de gorra blanca y gafas oscuras) habla durante una conferencia de prensa en Cúcuta, en la frontera entre Colombia y Venezuela, Colombia, 17 de febrero de 2019. |
Por M. H. Lagarde
En medio de la guerra sicológica de desgaste desatada por Estados Unidos contra Venezuela, varios representantes de la mafia anticubana en Estados Unidos desembarcaron este domingo en la fronteriza ciudad colombiana de Cúcuta.
La delegación, que presuntamente busca impulsar la ayuda humanitaria a Venezuela, está encabezada por el senador republicano por la Florida Marco Rubio, el embajador estadounidense ante la Organización de Estados Americanos, Carlos Trujillo, y el congresista de Florida Mario Díaz-Balart.
Durante la visita, y con aires de procónsul, el senador de origen cubano, Marco Rubio, se dedicó a lanzar amenazas contra las Fuerzas Armadas venezolanas y a repetir las mentiras creadas en Washington sobre el gran «apoyo» internacional de que goza el presidente títere impuesto por la Casa Blanca en Venezuela, Juan Guaidó.
De acuerdo con la agencia Reuters, de pie cerca de un puente peatonal en la frontera entre los dos países, mientras cientos de manifestantes en contra de Maduro cantaban y agitaban banderas, Rubio dijo que Estados Unidos y el mundo no abandonarían a los venezolanos.
El mundo al que se refiere Marco Rubio, por supuesto, es el grupito de halcones de Washington que autoproclamaron de a dedo a Juan Guaidó y el medio centenar de países que han sucumbido a las presiones imperiales de Washington.
Con un descomunal cinismo, Rubio dijo, además, que: «Una cosa es ver el sufrimiento humano, otra es verlo de cerca y en persona, y conocer a la gente y escuchar sus historias».
Por lo visto, el senador, uno de los principales instigadores del bloqueo contra Cuba, el más largo genocidio de la historia, tiene serias limitaciones de información.
Si de compadecer a víctimas del sufrimiento humano se trata, la «benefactora» ayuda que él trata de introducir en Venezuela, Estados Unidos muy bien podría redirigirla a países como Argentina, Siria, Haití o Yemen, o a la frontera con México, donde le niegan el asilo a miles de migrantes procedentes de Centroamérica.
Para no ir tan lejos, solo en el país austral, la pasada semana miles de manifestantes salieron a la calle en masivas protestas, en 50 ciudades, para reclamar al gobierno que declare la emergencia alimentaria y ponga fin a incrementos de tarifas que consideran impagables.
Según cifras, bajo el gobierno de Macri, uno de los países que, por cierto, apoya al títere de EE.UU. en Venezuela, la inflación oficial orilló el año pasado el 48%, la peor en 28 años, y se espera que el índice de pobreza podría alcanzar a un tercio de la población, de 44 millones.
Para ahorrarse gastos logísticos, otro tanto pudiera hacer en el caso de la reciente crisis en Haití, donde, esta misma semana, el Departamento de Estado de EE.UU. recomendó a sus ciudadanos «aplazar todos los viajes no esenciales a Haití» debido al clima de violencia reinante en ese país.
Aunque, en este último caso, es probable que ocurra, como en Venezuela, que el pueblo haitiano rechace su «generosa» oferta.
Según se dio a conocer por la agencia AFP este viernes, después de quemar una bandera estadounidense en las calles, los manifestantes declararon que «le pedían a Rusia, a Venezuela, a la gran China... que echen un vistazo a la miseria que vivimos aquí».
Según ellos, de ese modo se divorciaban completamente de los estadounidenses: «ya hemos tenido demasiada ocupación de manos de EE.UU., no podemos más».
lunes, 18 de febrero de 2019
¿Guerra sin Fronteras? Artistas se prestan a show mediático contra Venezuela
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| Luis Fonsi, Juan Fernando Fonseca y Alejandro Sanz, artistas que se prestan para el show mediático contra Venezuela orquestado por la Casa Blanca. |
El reguetonero venezolano Nacho, el cantante español Alejandro Sanz, y los intérpretes colombianos Carlos Vives y Juanes figuran en la cartelera de un concierto organizado por el multimillonario británico, Richard Branson, para recaudar fondos para la ayuda humanitaria a Venezuela.
En la lista de artistas, oficialistas del imperio, reclutados por Brenson para la campaña mediática antivenezolana figuran también el intérprete de “Despacito”, el puertorriqueño Luis Fonsi, el músico español Miguel Bosé, la cantante de pop brasileña Anitta y el británico Peter Gabriel.
Según el organizador Richard Branson el espectáculo que tendrá lugar el 22 de febrero, en la ciudad de Cúcuta, en Colombia, se realiza para responder a un pedido del títere impuesto como presidente en Venezuela por Washington, Juan Guaidó y su copartidario Leopoldo López, para “atraer la atención global a esta crisis inaceptable (…) y levantar fondos para ayuda humanitaria esencial”.
El presidente legítimo de Venezuela Nicolás Maduro ha calificado a la supuesta ayuda humanitaria como un show mediático que sirva de pretexto para propiciar una intervención militar de Estados Unidos en Venezuela.
“Nos ahorcan, nos roban el dinero y después nos dicen: ‘Agarren, aquí están las migajas’ y hacen un show mundial”, afirmó Maduro en una entrevista ayer con la agencia AP. “Venezuela, con dignidad, dice: ‘no al show mundial’. No. Quien quiera ayudar a Venezuela, bienvenido, pero nosotros estamos en capacidad de pagar todo lo que necesitemos”.
Por su parte, el presidente autoproclamado desde la Casa Blanca, Juan Guaidó, ha dicho que por tal de sacar a Maduro del poder está de acuerdo con todas las opciones propuesta por sus jefes en Washington, incluida la opción militar.
Con su apoyo a la estrategia de Guaidó, quien ha llamado a sus partidarios a marchar hacia la frontera en busca de la supuesta ayuda el próximo 23 de febrero con la clara intención de crear un conflicto que facilite la intervención de EEUU, los artistas que se suman a la iniciativa del autoproclamado se convertirían en cómplices de las sangrientas consecuencias que la llamada "ayuda humanitaria" podría provocar.
Todavía no se conoce el nombre del concierto, pero bien podría llamarse Guerra sin Fronteras. (M.H.L)
viernes, 15 de febrero de 2019
La OEA y el miedo al voto por el Sí
Por M. H. Lagarde
El pasado martes la Organización de Estados Americanos organizó en su sede en Washington otro circo anticubano nada menos que con el objetivo de deslegitimar el reférendum constitucional que tendrá lugar en la Isla el próximo 24 de febrero.
Que la OEA patalee de impotencia por tal motivo es, hasta cierto punto, una buena señal porque a nada que no sea realmente legítimo hace falta montarle una campaña para desacreditarlo, simplemente se desacredita solo, por lo que sospecho que quienes dirigen esa organización desde la Casa Blanca al parecer están absolutamente seguros del contundente Sí que le dará el pueblo cubano en las urnas a su nueva constitución.
Para nadie es un secreto que la Revolución cubana ha sobrevivido todos estos años al constante asedio imperial gracias al apoyo de su pueblo al ejercicio de una democracia de carácter socialista que antepone en primer lugar el beneficio de la mayoría y defiende, incondicionalmente, la soberanía e independencia de la nación.
La democracia cubana es la antípoda de los golpes de estado, las invasiones, las represiones masivas al estilo del Plan Cóndor, la intromisión en los asuntos internos de otras naciones, el neoliberalismo o la desigualdad y otras prácticas democráticas impulsadas por la OEA a lo largo de su historia.
Es además lógico que dicha institución, el Ministerio de Colonias de Washington, trate de desprestigiar la práctica democrática cubana sobre todo si se tiene en cuenta que la misma nada tiene que ver con la plutocracia bipartidista que dirige ese país en defensa de los derechos del 1 por ciento de la población y mucho menos con la democracia que Estados Unidos espera de los países latinoamericanos y cuyo principal precepto es el de la subornidación incondicional.
El mejor ejemplo de esto último es el continuo ataque de esa organización contra Venezuela, la nación donde más elecciones democráticas se han realizado en las últimas dos décadas. Pero en el concepto de democracia de la OEA no caben ni el progreso social, ni la solidaridad, ni la integración latinoamericana si no es bajo la égida del histórico dueño del patio trasero latinoamericano.
La fábula "democrática" de la OEA es un cuento para los ignorantes y desinformados de este mundo contado por una banda de cínicos que durante siglos han enriquecido sus arcas con la expropiación de los recursos naturales de las naciones suramericanas. Que los pueblos de América abran los ojos y descubran el timo secular del que han sido víctimas resulta profundamente antidemocrático para la OEA.
No es de extrañar por tanto que quienes dirigen la OEA desde Washington se aterroricen ante la posibilidad de otro Sí rotundo del pueblo cubano a su Revolución en el referéndum constitucional del 24 de febrero. Esa elección significa la prolongación del ejemplo de que un mundo sin amos imperiales es posible y que los pueblos pueden crear una democracia a su favor y decidir su propio destino.
A pesar del avance de la derecha en latinoamerica y otras regiones del mundo, la liberadora alternativa cubana es y seguirá siendo, la utopía devenida en realidad, el antídoto contra la ponzoña del engaño de los autoproclamados dueños del mundo.
miércoles, 13 de febrero de 2019
Juan Guaidó: A golpe de mentiras
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| El "autoproclamado" desde Washington |
Por M. H. Lagarde
El golpista Juan Guaidó, quien se autoproclamó presidente interino en enero, aseguró este lunes que en el país "no hay posibilidad de guerra civil" porque, según él, el gobernante Nicolás Maduro "no tiene la fuerza" del pueblo y de los militares.
Se trata de la última declaración del títere de Estados Unidos quien, por lo visto, aunque está en Venezuela, ni ve la televisión o ni siquiera mira por la ventana. Simplemente cada vez que abre la boca lo hace para inflar con más mentiras la campaña mediática contra ese país que, desde hace décadas, han desatado los grandes medios de comunicación.
Así quedó demostrado en una reciente entrevista que le realizara el canal de la televisión rusa Rusia Today donde, entre otras "guayabas", el vocero de Marco Rubio y John Bolton afirmó cínicamente que el proceso iniaciado por él en Venezuela fue apoyado por la comunidad internacional en la ONU, cuando lo que realmente ocurrió fue que el organismo internacional no logró llegar a una conclusión sobre la situación por él creada.
De igual forma, el "presidente" elegido a dedo en el despacho Oval de la Casa Blanca, negó la existencia de un bloqueo económico impuesto al país sudamericano y aseguró que las sanciones económicas y financieras de Washington comenzaron solo "hace una semana". Como todo el mundo menos Guaidó sabe, según datos del Tesoro estadounidense, las restricciones de Washington comenzaron a afectar la economía del país sudamericano desde 2015.
En la misma entrevista, el títere acusó al Gobierno de Nicolás Maduro de "robar 700 millones de dólares a la empresa rusa Rosneft". La mentira fue desmentida por la propia compañía según la cual todos los pagos de la deuda de PDVSA con Rosneft "se realizan estrictamente según el calendario previsto".
La última declaración de Guaidó, sin embargo, podría catalogarse como una verdad a medias que busca de algún modo borrar la disparatada y criminal afirmación hecha por él hace unos días de que estaría dispuesto, si de sacar del poder al presidente legítimo Nicolás Maduro se trata, de apoyar una intervención militar de Estados Unidos.
En Venezuela, como bien dice Guaidó, es probable que no haya ninguna guerra civil porque la oposición anexionista a la que él representa ha puesto nada menos que en manos de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos la solución de la actual crisis venezolana.
Ya veremos dónde, en cuál país de esos que lo respaldan, se refugia el autoproclamado presidente cuando sienta de cerca el silbido de una bala.
martes, 12 de febrero de 2019
El "Salvador" Juan Guaidó no descarta una intervención de EE.UU. en Venezuela
Por M. H. Lagarde
En una entrevista con la agencia francesa AFP, el presidente de la Asamblea Nacional (AN), Juan Guaidó no descartó autorizar una intervención militar de los Estados Unidos o una fuerza extranjera en el país, "de ser necesario", para que el gobernante Nicolás Maduro "deje el poder".
El presidente, impuesto a dedo desde Washington, para justificar el desatino de transformar ante los micrófonos la ayuda humanitaria en una masacre contra el pueblo que dice representar afirmó:
"Nosotros haremos todo lo posible. Esto es un tema obviamente muy polémico, pero haciendo uso de nuestra soberanía, el ejercicio de nuestras competencias, haremos lo necesario".
¿De qué soberanía habla Guaidó cuando la que defiende se basa en la solicitud de intervención militar en Venezuela por parte de Estados Unidos? ¿Cómo la soberanía y la independencia de un país pueden depender de las fuerzas armadas de la nación que desde hace décadas trata de ahogar económicamente al pueblo que ahora desea salvar humanitariamente?
En recientes declaraciones a la prensa, el canciller venezolano Jorge Arreaza informó que las agresiones de carácter económico por parte del gobierno norteamericano ocasionaron daños a Venezuela en el orden de los 35 mil millones de dólares.
Según enfatizó el títere de EE.UU. en Venezuela, cuya presidencia interina reconocen medio centenar de países, hará "todo lo que sea necesario, todo lo que tengamos que hacer para salvar vidas humanas, para que no sigan muriendo niños" o pacientes por falta de medicinas.
¿Cómo se pueden salvar vidas con una intervención militar? ¿Tendrá idea Guaidó de cuántos niños, mujeres y ancianos fueron "salvados" por los misiles made in USA en Irak, Libia y Siria, naciones a las que Estados Unidos dice haber ayudado humanitariamente?
Evidentemente, y como aseguró recientemente el presidente de la Asamblea Constituyente venezolana, Diosdado Cabello, Juan Guaidó no ha escuchado nunca el silbido de una bala cerca de él.
Sus declaraciones, plagadas de mentiras sobre crímenes cometidos en realidad por la oposición al servicio de EE.UU. de la cual forma parte, solo dejan al descubierto su papel de caballito de Troya en el golpe en marcha que hoy se realiza en Venezuela.
"Vamos a hacer todo lo que sea que tenga menor costo social, que genere gobernabilidad y estabilidad para poder atender la emergencia", sostuvo después que se le preguntara dos veces sobre si autorizaría una intervención militar.
Hasta el plural que utiliza para autorizar la masacre contra el pueblo del país donde nació delata su papel de vocero interino de los llamados halcones que le dictan sus palabras desde Washington. ¿Quiénes son los que van hacer todo lo posible por masacrar con una intervención militar al pueblo venezolano? ¿Estados Unidos y algunos de la comparsa de países que lo secundan en este nuevo golpe de estado al actual orden mundial?
El presidente legítimo de Venezuela, Nicolás Maduro, durante una rueda de prensa efectuada ayer en el Palacio de Miraflores aseguró que: "El envío de ayuda humanitaria a través de la frontera con Colombia constituye hoy un ''show'' mediático dirigido a construir un escenario de crisis para justificar una agresión militar".
Quienes mueven tras las bambalinas del despacho oval los hilos de la marioneta Guaidó deberían pensar mejor en las consecuencias de una invasión contra la nación latinoamericana. Como ha demostrado por estos días la unidad del pueblo venezolano y sus fuerzas armadas, Venezuela no es ni Libia ni Irak y una guerra contra ese país, como ha reiterado Maduro, podría convertirse en otro Vietnam.
jueves, 7 de febrero de 2019
¿A quién beneficia el tornado de mentiras en Facebook?
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| Elliott Abrams, John Bolton, Mike Pompeo, Marco Rubio y Mauricio Claver-Carone, los estrategas de la nueva dictadura fascista mundial. |
Por M. H. Lagarde
El tornado de fake news que por estos días intenta arrasar con la verdad en Facebook busca, en primer lugar, reafirmar la matriz de opinión de la inutilidad del Estado para resolver los problemas nacionales.
Vieja coartada engañosa usada por los enemigos de Cuba para justificar el bloqueo y otras políticas agresivas contra la Isla.
No habían terminado de derrumbarse los últimos postes en las diferentes barriadas habaneras afectadas por el tornado del 27 de enero y ya en Facebook se ponderaba la gran «humanidad y solidaridad» de algunos supuestos emprendedores cuentapropistas, en detrimento de una inexistente inacción estatal.
Nada más manipulador y ridículo, si se tiene en cuenta que el papel que siempre ha jugado el gobierno de Cuba ante catástrofes similares, tanto en su prevención como en la recuperación, es ejemplo para casi todos los países del mundo y ha sido reconocido, en más de una ocasión, por disímiles organizaciones internacionales. Los cubanos, como nadie, no solo han demostrado ser solidarios con su propio pueblo, sino además, con los pueblos de otros países del mundo.
De igual forma, el presunto desorden e «inacción» estatal sirve como justificación para ciertas donaciones que, más que solidaridad, esconden la manipulación del tema de la llamada «ayuda humanitaria», recurso al que desde antaño ha recurrido el imperio para justificar invasiones contra aquellos países que no se doblegan a su hegemonía.
El mejor ejemplo de este tipo de estrategia mediática lo estamos viendo ahora mismo en Venezuela, donde después de una cruel batalla económica dirigida desde EE.UU. contra ese país, ahora el títere guiado desde la Casa Blanca pretende usar la misérrima ayuda que le ofrecen el imperio y las naciones que le sirven la comparsa para sacar de la crisis en que ellos mismos sumieron al pueblo venezolano.
De más está decir que, en nuestro caso, después de casi 60 años de bloqueo implacable contra Cuba, arreciado en las últimas semanas, resulta cuando menos indignante hacerse cómplice de tal estratagema.
No hay que olvidar que, poco antes de que ocurriera el devastador tornado en La Habana, ya el Task Force o Grupo de tarea para la internet en Cuba, dirigido desde Estados Unidos, había activado la campaña para influenciar en los resultados del referéndum de la Constitución convocado para el próximo 24 de febrero, por lo que no resulta nada extraño ver asociado a las mentiras sobre el tornado que pululan en las redes el hashtag #yovotono.
No es ocioso reiterar que poco antes de que finalizara el pasado año, en un informe presupuestario de la Junta de Gobernadores de Radiodifusión de los Estados Unidos, se hizo público el plan de usar cuentas cubanas de Facebook «nativas» y «sin marca» para difundir contenido creado por el gobierno de EE.UU.
Dichos contenidos lo que buscan es sembrar la confusión entre quienes todavía creen ingenuamente que las redes sociales son una fuente fidedigna de noticias. Ni humanidad ni solidaridad, su real objetivo es el de incitar al descontento y la división, provocar disturbios y desórdenes públicos que, además de atentar contra la tranquilidad ciudadana, sirvan de pie forzado a nuevas campañas de mentiras contra Cuba.
Es preciso tener en cuenta el contexto internacional en que ocurre este tornado de mentiras. El pasado viernes, el asesor de Seguridad Nacional de Estados Unidos, John Bolton, fue bien claro al reiterar que la masacre anunciada contra el pueblo venezolano es solo el primer paso de la guerra de ese país contra lo que él llama la «troika de la tiranía» conformada por Nicaragua y Cuba.
¿Hace falta decir a quién benefician las turbulencias propagandísticas en Facebook?
martes, 5 de febrero de 2019
El golpe en Venezuela y el ascenso de la nueva dictadura mundial
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| El asesor de Seguridad nacional de Estados Unidos, John Bolton, uno de los estrategas de la nueva dictadura mundial |
Por M. H. Lagarde
Con el llamado golpe en marcha en Venezuela, Estados Unidos ha puesto a elegir al mundo entre la legitimidad de la Revolución Bolivariana y su presidente impuesto, Juan Guaidó.
La frase pronunciada por George W. Bush en vísperas de la invasión a Irak en 2003: «O estás conmigo o estás en mi contra», vuelve a resonar en la cabeza de los halcones de la actual administración Trump.
A pesar de lo burdo y ridículo de la desesperada maniobra que pretende imponer de a dedo a un presidente, no han faltado los que se han sumado dócilmente al juego. Tal es el caso del llamado grupo de Lima y de la vacilante Unión Europea, quienes, convocados por el imperio, acompañan su cruzada a favor nada menos que de la «democracia».
Luego de 20 años de fracasos en su guerra contra la patria de Chávez, para dicho grupo la lucha a favor de la «democracia», al parecer, equivale a ayudar al gendarme mundial a recuperar los recursos naturales del país con mayores reservas petroleras del mundo, ahogar por asfixia económica el indiscutible desarrollo social de una nación donde los pobres de la tierra no tuvieron jamás derechos, o a ignorar la voluntad de un pueblo —demostrada durante 23 elecciones— de defender la soberanía que, durante siglos, les negó una burguesía entreguista y sumisa de los intereses del imperio.
Nada parece más perentorio para algunos en este mundo que derrocar de una vez por todas al «dictador» venezolano Nicolás Maduro y condenar a la desaparición el empuje de las fuerzas progresistas y solidarias que durante las últimas décadas casi logran la integración de una Latinoamérica convertida en zona de paz.
El golpe que pretende rendir la voluntad libertaria del pueblo va más allá de la suplentación de un presidente genuino por un presidente electo por un grupo de politiqueros estadounidenses entre las cuatro paredes del despacho Oval de la Casa Blanca.
En realidad, las más recientes presiones de todo tipo contra Venezuela, incluida la invasión militar, son, sobre todo, un golpe de estado a la ya maltrecha llamada democracia occidental, con sus supuestas elecciones directas y falsos pluripartidismos. Suplantar a Maduro del modo en que Estados Unidos pretende hacer en su desesperación significa, de hecho, mucho más que reactualizar en pleno siglo XXI la doctrina Monroe o reconquistar el añorado perdido patio trasero.
Lo que está en juego en Venezuela es el ascenso de una nueva dictadura fascista mundial, según la cual Estados Unidos definirá, a partir de ahora, cuáles son las nuevas reglas de la tan cacareada «democracia». Poco importarán las letras de las constituciones, ni el derecho internacional, ni los tratados de comercio, ni los resultados ni de uno ni de cientos procesos electorales. La única regla válida será la de la sumisión incondicional a un mundo hegemónico dominado por Washington.
Los que votan por el títere electo en Washington legitiman la injusticia de un nuevo orden mundial, en donde su hoy papel de comparsa puede mañana convertirse en un boomerang contra su propia independencia. En Venezuela se decide, más que el destino manifiesto de la decadencia imperial, el destino de los sueños pospuestos de justicia y libertad de la humanidad. En estos tiempos, la verdadera y única disyuntiva consiste en ponerse a favor de los pueblos o de las plutocracias que los oprimen.
miércoles, 16 de enero de 2019
#YoVotoNO: La campaña de EE.UU. contra el referéndum constitucional
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| Las guarimbas en Venezuela en 2017, otro ejemplo de cómo las campañas de mentiras a través las redes sociales generan violencia y muerte. |
M. H. Lagarde
Como parte del "fortalecimiento de la política de los Estados Unidos hacia Cuba”, promover a través de internet "el flujo de información libre y sin regulaciones dentro de la isla", que propone el Grupo de Tarea o Task Force, ha sido lanzada la campaña #YoVotoNo para tratar de influenciar en los resultados del referéndum de la Constitución que tendrá lugar en la Isla el próximo 24 de febrero.
Según un despacho de la emisora oficialista estadounidense Radio Martí: #YoVotoNo tiene un propósito puntual: rechazar el próximo 24 de febrero el referendo constitucional al responder la pregunta "¿Ratifica usted la nueva Constitución de la República?".
De acuerdo con dicha emisora, parte de la Oficina de Transmisiones a Cuba y uno de los más influyentes integrantes del Task Force, según quedó demostrado en la última reunión de ese grupo efectuada el pasado 6 de diciembre en Washington:
"Muchos cubanos se han animado a compartir en redes sociales las etiquetas #YoVotoNo y #Ni1+ en un intento por demostrar el descontento con el régimen cubano y el poder de Raúl Castro y Miguel Díaz-Canel".
Con una política editorial basada fundamentalmente en la emisión de "fake news" con el fin de subvertir la realidad de la Isla, no es muy difícil dejar al descubierto la nueva estrategia desinformativa en las redes sociales de dicha emisora con respecto al referendum de la Constitución en Cuba.
En los documentos presupuestarios para los años fiscales 2018 y 2019 de la Junta de Gobernadores de Radiodifusión de los Estados Unidos, hechos públicos recientemente, se proponía usar cuentas cubanas de Facebook «nativas» y «sin marca» para difundir contenido creado por el gobierno de EEUU sin informar a los usuarios cubanos de Facebook:
"Debido al bloqueo web de la Radio y TV Martí en la isla, la estrategia digital de la OCB ha cambiado a las redes sociales consistente con las prácticas que ubican a YouTube, Google y Facebook entre los sitios más visitados en Cuba. Con el uso de la tecnología AVRA, los programas de Radio Martí se transformaron en radio visual y se transmitieron a través de Facebook Live junto con la programación de TV Martí. Esto proporciona a la OCB una distribución adicional eficiente y rentable, tanto para su radio (radio visual) como para el contenido de TV.
En el año fiscal 2018, la OCB está creando en la isla equipos digitales para que creen cuentas de Facebook ficticias para diseminar información. Las páginas abiertas en Cuba aumentan las posibilidades de aparecer en las noticias de los usuarios cubanos de Facebook".
La estrategia de inventar supuestos usuarios (los "muchos cubanos") que desde la Isla dejan constancia en las redes no es nada nueva. La misma práctica fue utilizada durante la llamada Ola Verde contra Irán durante las elecciones de 2009. En un trabajo publicado en este mismo blog el 12 de junio de 2010 apuntábamos:
En el caso cubano -sin obviar la falta de conectividad a la red debido al bloqueo económico que sufre la Isla-, se trata de replicar experimentos similares a los realizados recientemente por el gobierno de Estados Unidos contra Venezuela e Irán.
Durante la llamada Ola Verde –donde twitter jugó un papel tan importante que hasta la Secretaria de Estado ordenó posponer un mantenimiento programado a los servidores para Irán de esta red social-, la mayor parte de los activistas que supuestamente denunciaban el fraude de las elecciones, las manifestaciones y la represión en ese país del medio oriente, no estaban allí como se quería hacer creer, sino en territorio norteamericano.
¿Podría decirse que sucede otro tanto en el caso de Cuba? Sin dudas muchos de los twitteros cuya misión consiste en denigrar a la Revolución se encuentran en EE.UU. u otros países, pero no todos. Algunos realizan su labor propagandística desde la propia Oficina de Intereses de Estados Unidos en La Habana.
Por supuesto que, además de los robots y trolles que los servicios de inteligencia suelen poner en funcionamiento en casos como el referéndum a punto de celebrarse, no faltan actualmente en Cuba algunos personajes reales que twitean su descontento desde la Isla como es el caso de algunos mercenarios entre los que destaca la bloguera, Yoani Sánchez.
A propósito también en este blog se publicó en julio de 2009 las declaraciones de dicho personaje sobre la posible realización de una Ola Verde en Cuba. Cuando se le preguntó en una entrevista sobre la situación que se vivía entonces en Irán y la similitud con Cuba y sobre la posibilidad de una reacción similar en Cuba, la “influyente” bloguera respondió:
“Creo que estamos un poco lejos de eso. La sociedad civil todavía está un poco fragmentada, los puntos de encuentros, las maneras de conectarnos los unos a los otros muy débiles, pero no creo que sea muy remota la posibilidad. Es posible que en un par de años podamos reaccionar de esa manera. Para ese entonces habrá tecnologías más sofisticadas y quizás la ola verde cubana sea incluso más intensa”.
¿A qué se refería con una Ola Verde más intensa? Según Wikipedia, el experimento realizado por el Departamento de Estado durante las protestas de la también llamada Revolución de Facebook y Twitter en Irán provocó la cifra de veinte muertos. ¿Será la campaña #yovotono, que ahora impulsa Estados Unidos contra Cuba, al igual que en el caso iraní, otro llamado a sembrar la violencia y la muerte?
jueves, 10 de enero de 2019
Te quiero, serio, tempestuosamente
M. H. Lagarde
Por un instante, como una barca a la deriva, el pedazo de papel en blanco se quedó flotando en las hojas enrojecidas de aquel mar en miniatura. Con su rostro maquillado por la roja luz del crepúsculo artificial, la mujer contempló cómo la blanca nave convertida en hoja se hundía lentamente hasta el fondo. Esperó. Y en lo profundo, en una suerte de mágico nacimiento, poco a poco, empezó a dibujarse la cara ovalada y triste de un niño indio. Luego, al chico ahogado en la miseria, le crecieron los brazos y las piernas vestidas de harapos. Bajo el agua su tez aindiada tenía la palidez de la piel de un moribundo. Así, estaba muerto. Ella, la madre artística de la criatura, se dio cuenta de que a aquella carita le faltaban los contrastes de la luz y sombras de cosas vivas y se propuso resucitarlo. Tomó una pinza y la hundió en el mar.
Por una de sus esquinas, enganchó la barca transformada en niño y empezó a balancearla. En la superficie se originó una pequeña tormenta de olas ensangrentadas, y en lo profundo, la tristeza del indiecito se partió en dos. Un lado oscuro como la mendicidad, el hambre y la frialdad de la noche, y otro, con los fulgores de la esperanza, de la alegre luz del sol. Alzó la pinza, sacó al muchacho del océano y las gotas de agua en su rostro se le antojaron lágrimas. Lo acercó, aún completamente mojado, a la luz roja del bombillo y fue como si lo viera nuevamente a través del lente de su Graflex. Entonces, empezó a recordar.
A las seis de la tarde, la calle Abraham González estaba casi desierta. Algunos transeúntes, obreros de cuello blanco principalmente, volvían a sus casas con sus pasos cansados por el peso de un intenso día de trabajo. Unas tiendas cerraban sus anchos portones de madera al mismo tiempo que otras, con un sordo estruendo de cerraduras y palancas, las abrían de par en par a los clientes nocturnos. Ellos, tomados de la mano, regresaban a la redacción de El Machete. En una esquina, repentinamente él se detuvo y con la mirada le indicó al niño que, en cuclillas en plena calle, jugaba con unas piedras. Ella comprendió. La cabeza del niño era como el mundo: una ovalada pelota con su parte oscura y su parte clara. Corrió el cerrojo de su máquina, dio unos pasos y de rodillas, sosteniendo el cajón de la cámara con las dos manos, apuntó al muchacho. Cuando el muchacho notó la presencia del arrugado hocico de la Graflex, asustado, se puso de pie y su cara se entristeció. La cámara dejó escapar un imperceptible click mecánico y luego la mano de ella acarició la cabeza despeinada del niño a punto de llorar. Era una buena foto. Al volver junto al hombre, que todo ese tiempo la había estado contemplando desde la acera, se colgó de sus hombros y parada en puntillas lo besó en los labios.
Soltó las amarras de otro pedazo de papel. Ese era su trabajo, una parte importante de su vida soltar barcos al mar y luego hundirlos en la química del fijador. Desgraciadamente, los tesoros se encontraban allí, en las profundidades, ocultos entre los maderos podridos de los galeones. Y ella era una buscadora de tesoros. Sobre el fondo oscuro del papel emergió un círculo redondo que abarcaba casi toda la hoja, una media luna y la mancha oscura de una maza. Luego, salió a flote, bañada de rojo, la copa de ancho sombrero mexicano alrededor de la cual se cruzaban la hoz y el martillo.
Y cuando lo vio por primera vez, detrás de la tribuna de aquel acto político, tuvo la sensación de que conocía de toda la vida a ese hombre alto y atractivo como un Apolo de carne y hueso. Su voz cálida, profunda y convincente le resultaba tan familiar como la de un viejo amigo. Pero todo no era más que una ilusión.
Ella nunca había estado bajo el caliente sol cubano donde ese hombre, con solo 23 años, había fundado en 1925 la Liga Antimperialista y el Partido Comunista de Cuba. El dictador Machado, una mala réplica tropical de Mussolini, en noviembre de ese mismo año ordenó encarcelarlo bajo la falsa acusación de cometer actos terroristas. El joven inició una huelga de hambre que duró 18 días y que terminó solo con la avalancha de protestas en la Isla y en todo el mundo, y el anuncio de una huelga general de los obreros cubanos.
Ella lo había visto entonces con la cara desfigurada por la inanición en aquella foto reproducida por muchos periódicos. Pero ese no era el hombre que ella había conocido desde siempre sino, este, el que ahora conmovía a todos con su arenga llena de frases literarias. Ese que, evidentemente, sabía muy bien las diferencias que existían entre un Máuser, la hoz y el martillo y las palabras, y cuando y cómo se debían usar cada una.
Aquel con el que tuvo la suerte de hablar ese día en que acompañada de Rosendo Gómez Lorenzo, traducía en la redacción del periódico un artículo escrito por los comunistas italianos. Y ahora no recuerda bien el momento en que se le acercó, pero sí, y muy bien, la dura mirada del cubano, por primera vez, enterrada en la suya.
“Tengo que ir a una reunión, dijo como disculpándose, y solo quiero entregar unos materiales”. Se marchó. Al terminar el trabajo Rosendo la invitó a tomar un café. Cuando pasaron por la biblioteca lo vieron buscando los papeles que necesitaba y lo invitaron también pero él estaba demasiado ocupado. A los quince minutos de estar en el café Cantón de la calle Bolívar, se acercó de nuevo el cubano: “La puerta de la oficina está cerrada, le dijo a Rosendo, y tengo que escribir algo en tu máquina...” “Ya que estás aquí, insistió el otro, tómate un café con nosotros”. Al sentarse la volvió a mirar y ella le sostuvo la mirada.
En la fotografía se podía hacer lo que en la vida costaba tanto trabajo y tantas incomprensiones de la mayoría de la gente. En los negativos, como en el universo, las cosas andaban al revés y había que cambiarlas. Volver lo negro en blanco y lo blanco en negro. Poner la realidad tal como debía ser, repetirla una y mil veces, con sus lados feos y hermosos. A muchos les hacía falta aprender a mirar dos veces. En el fondo del recipiente, el hombre sentado bajo el anuncio que aseguraba que “Desde la cabeza a los pies tenemos todo lo que requiere un caballero para vestir elegante”, no tenía rostro.
Y cuando él hablaba de los desposeídos, de la lucha contra Machado, de la invasión a Cuba que era la mejor manera de ayudar a los combatientes nicaragüenses, hablaba de amor. Y ella lo vio de nuevo, desnudo, acostado a su lado en su cama muy cerca de aquel balcón que, según él, era cómplice de sus amores. Lo vio rodeado de aquellas cosas que llenaban el apartamento, un quinto piso en la calle Abraham González que tanto se parecían a la felicidad: la pequeña cocina, el sofá, la mesa y sus cuatro sillas, las tres máquinas de escribir, el baúl medieval en un rincón de la sala, el dibujo de ella hecho por Diego Rivera. Y de pronto le pareció escuchar su voz leyendo la carta que le había mandado desde Veracruz adonde había ido unos días a ultimar los preparativos de la invasión a la Isla: “ He pensado con demasiado dolor en estos días y hoy tengo todavía abiertas las heridas que me ha producido esta separación, la más dolorosa de mi vida. Si ya te has serenado, escribe. Pon un poco de paz en mi espíritu. Cada vez que pienso en mi situación me parece que estoy en la entrada de un cementerio. Te quiero, serio, tempestuosamente. Como algo definitivo. Tú dices que me quieres igual a mí. Si solucionamos esto, tengo la convicción de que nuestras vidas van a ser algo fecundo y grande. Pero me repites lo de antes, que no estás dispuesta a soluciones. Por mi Tina, he tomado con mis propias manos mi vida y la he arrojado a tu balcón.”
Recordó aquellos días en que el amor los quemaba. Él estaba por divorciarse en Cuba y ella aún no se había separado de Xavier Guerrero, el comunista mexicano que pasaba un curso en la Unión Soviética.
Todo iba a solucionarse y la vida de ellos, como él había dicho, habría sido grande y fecunda. Pero la muerte no quiso.
Nada se parece más a la memoria que un cuarto oscuro de revelado con sus penumbras, sus destellos iluminadores, sus lagunas, sus mares y los pedazos de papel de foto en que las cosas y las gentes se inmortalizan. Ella soltó las amarras de la última nave de aquella tarde y se sintió sola en la oscuridad donde su cuerpo bañado por la roja luz de la lámpara, era un recuerdo de sí misma.
La noche del 10 de enero de 1929 no fue menos activa que las otras. Después de la reunión del Socorro Rojo para fundar un Comité pro edificio Emiliano Zapata, mediante una gran colecta se pensaba adquirir una casa refugio para los hijos de los militantes asesinados, ella se dirigió hasta el correo para enviar un telegrama a Cuba. Él, por su parte, se había ido a una entrevista con su compatriota, un tal José Magriñat. Más tarde, se encontraron en la oficina postal y juntos se fueron al apartamento de la calle Abraham González.
Por el camino le contó que su coterráneo le había informado que, en México, había dos hombres con intenciones de matarlo. Esa misma noche, a solo unos pasos del edificio donde quedaba la casa que ambos compartían, dos disparos hicieron trizas el silencio de la noche. Ella sintió el olor de la pólvora. Él se soltó de sus brazos y echó a correr hacia la acera opuesta. La mujer lo siguió y pudo alcanzarlo instantes antes de que cayera al suelo.
Por la madrugada realizó la foto más difícil de su carrera. Metido en el ataúd, el hombre que había sido el gran amor de su vida, parecía que dormía.
...Julio, Julio, murmuró, y con la pinza hundió el pedazo de papel en el líquido. El fuerte cuello del hombre, con los tendones bien definidos se asemejó en la blancura de la hoja al grueso tronco de un árbol. Como ramas, poco a poco, le fueron brotando el viril mentón, la nariz afilada, el pelo ondulado y los ojos ocultos bajo el ceño fruncido por mirar a la luz. Ella lo vio, nuevamente, y siguió recordando...
Publicado en Juventud Rebelde en algún año de los noventa del siglo pasado
miércoles, 9 de enero de 2019
Los que eran los eternos comunistas son ahora los mayores reaccionarios
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Por M. H. Lagarde
El encuentro “El intelectual y el mercado de las ideas” que se inició ayer en la sala Fernando Ortiz reunió en su panel a destacadas figuras de la izquierda intelectual de todo el mundo. Escritores y ensayistas como el norteamericano James Petras, el venezolano Luis Britto García, el alemán radicado en México Heinz Dieterich y los españoles Carlo Fabretti y Andrés Sorel, quienes reflexionaron sobre el papel del intelectual en nuestros días y su relación con la tiranía impuesta por el mercado.
Entre los participantes, quienes cautivaron con sus intervenciones al público presente, La Jiribilla escogió al presidente de la Asociación de Escritores de España, Andrés Sorel, para prolongar en estas páginas un debate que quedó interrumpido por el tiempo.
Para quienes no lo conocen, Sorel es autor de más de cuarenta títulos, es además un hombre comprometido y luchador que se define a sí mismo primero como un pensador y después como un intelectual. Es un escritor en cuya obra literaria antepone siempre los valores estéticos. Al mismo tiempo, en su alter ego de pensador, no se mide para confesar su admiración sobre hombres como el Che Guevara y Carlos Marx. Su última novela, en proceso de edición, tiene como protagonista al poeta español Luis Cernuda. Uno de sus capítulos transcurre en Cuba.
En la mesa redonda "El intelectual y el mercado de las ideas", usted distinguió al intelectual del pensador. ¿Podría abundar sobre esa dicotomía?
Se confunden ambos términos. Una cosa es el intelectual creador que puede ser un extraordinario escritor, músico, pintor y, sin embargo, no estar interesado para nada por los problemas de su tiempo, lo cual no significa que nosotros no debamos tenerle en cuenta. En estos momentos, en la crisis que vive el mundo en el siglo XXI, pues estoy seguro que hay compañero que están escribiendo grandes libros de poesía, novelas, haciendo obras gráficas, películas, componiendo música, etc. y que, sin embargo, les pasa como a James Joyce o Samuel Beckett. Se puede estar cayendo el mundo y solo estar preocupados de cómo expresar con su lenguaje el tema de la caída de una hoja bajo el árbol que se cobija. Eso debemos separarlo. Ha sido un error, tanto del capitalismo como del comunismo, el pensar que lo más importante era tener a su lado a intelectuales muy prestigiosos, fueran premios nacionales, premios Nobel, grandes creadores, pero que estaban carentes de ideas. Les justificaban, les daban brillo, pero no aportaban nada al debate de las ideas y así ha acabado gran parte del mundo en el siglo XX, con un derrumbe absoluto y vemos cómo los que eran los eternos comunistas son ahora los mayores reaccionarios, los más corruptos desde el punto de vista ideológico.
En cambio, distingo mucho más al pensador. Un pensador sí es el que se preocupa con el que para mí es el gran problema y cáncer de nuestro tiempo que es la destrucción del pensamiento. Creo que el mundo capitalista e imperialista lo único que le interesa es, parte de conquistar los mercados, conquistar las conciencias. Es decir, destruir los focos de análisis críticos y de libertad y de diferencia que exista entre las distintas culturas y los distintos seres humanos. Quieren que el ser humano sea uno. Yo de hecho viajo por todo el mundo y lo compruebo. Da igual que vaya a un hotel de Nueva York o uno de Cuba como en el que estoy, que vaya a uno de Amsterdam, de Sudáfrica. Veo que en la televisión existen los mismos programas, el dominio de la CNN, del inglés, de lo que a veces definimos como telebasura, pero no es tal telebasura. Es algo muy bien planificado para incidir en el pensamiento, uniformar, que todos acepten la misma cultura, que nadie preserve su identidad propia, sus diferencias críticas, para que todos acaben coincidiendo de que el mejor de los mundos posibles es el que se les ofrece: el del escaparate del imperio.
Ese imperio que es el que decreta —y también en esto hay una confusión— guerras de exterminio sobre determinados pueblos. ¿Qué eran los cruzados cristianos? Los que buscaban los caminos de las especies, de los que intentaban apoderarse de las riquezas del otro mundo. ¿Qué son hoy en día las cruzadas del imperialismo norteamericano? No es un problema de guerra de religiones. Es un problema de conquista del petróleo y del dominio geoestratégico de una determinada región, aunque para llegar a la gente tienen que plantearlo como una cruzada del bien contra el mal.
¿Y Andrés Sorel cómo se definiría así mismo, como un intelectual o como un pensador?
Participo de ambas cosas, soy un pensador en cuanto a que desde niño y por haber vivido en el franquismo, al mirarme en el espejo no me veía a mí mismo, sino veía a lo que me rodeaba. Lo que me rodeaba era un mundo de silencio, un mundo de miedo, de hambre, de dictadura, de un poder omnímodo brutal y bestial. Y yo decía, yo soy el niño que está estudiando o la persona que está leyendo libros maravillosos que está viajando con su imaginación a todo el mundo, pero que está viendo la realidad, terrible, brutal y miserable que le circunda y que quiere incidir en esa realidad para, aunque sea utópica y soñadoramente, transformarla o ayudar a que salgan tantos millones de personas de la situación de esclavitud. Porque no deja de ser una esclavitud, mejor o peor pagada, según los países donde uno vive. Un ingeniero puede ser un esclavo porque como ser humano no es nada aunque tenga casas de lujos y viva opíparamente. Esa faceta de pensador creo que ha sido primordial en mí. ¿Qué ocurría? Para mí la literatura era la forma de viajar a los territorios no solamente desconocido, sino que me prohibían y la literatura enganchaba. La literatura para mí era la pasión de vivir. De hecho creo que en mi vida no he tenido otro oficio que escribir. Escribir y las cosas colaterales que conllevan escribir: escribir no solo novelas o libros de ensayos, sino también en los medios de comunicación, participar en conferencias, recorrer un poco el mundo en ese sentido. Pero separo mucho a la hora de escribir el pensar, porque aunque sea escribiendo comprometido, no creo que un libro pueda hacer una revolución ni cambiar el mundo. En eso discrepo de algunos de los compañeros con los que estoy aquí. Uno aspira a hacer el libro con un lenguaje lo más rico posible, lo más evolucionado, y el pueblo que no ha tenido una educación, no tiene el conocimiento para entender ese tipo de obra. Es decir, yo no puedo escribir para los trabajadores porque mi lenguaje es distinto. Puedo hablar y ponerme en lucha con ellos para otras cosas, pero como escritor hago esa distinción.
Aquello que decía mi amigo y bien intencionado Gabriel Celaya de que la poesía es un arma de combate, era mentira. La poesía ni es un arma de combate ni cambia el futuro. El futuro desgraciadamente nos lo están hipotecando los que controlan los medios de comunicación. En España yo puedo dar una conferencia donde haya 200 personas escuchando, pero yo no me engaño. Fuera de esa aula hay 2 millones que están viendo un lenguaje absolutamente basura, con un lenguaje escatológico absolutamente terrible y con una alienación bestial. A mí me patearían y dirían: es un loco que está diciendo cosas que no tienen nada que ver con la realidad, porque la realidad de ellos es la de un estadio de fútbol, de béisbol, la de un cantante o al de los concursos con los que sueñan que van a ganar dinero. ¿Cuál es esa realidad? Cuando en España o en todo el mundo se anuncia un automóvil, lo de menos es el automóvil, lo demás es la hermosísima mujer que le ponen junto al producto. Subliminalmente eso está provocando unos factores absolutamente machistas, a la mujer están haciéndole un flaco favor y están violentando la asunción del producto que vende. Da igual cuál sea el producto que vende.
¿Cuáles son hoy las catedrales del pueblo? No son las iglesias, son los grandes almacenes. Ahí es a donde va la gente diariamente, aunque no compre, a ver qué es lo que hay, y por esas catedrales pasan cada día miles y miles de personas. El consumo es el catecismo de nuestros días.
Sin duda, ser un pensador tiene un precio. En tiempos de Franco le prohibieron siete libros y en la España actual intelectuales como Sastre, o como usted, no son del todo aceptados...
Somos excusa de la democracia. ¿Qué es la democracia? La democracia es un sistema político en el que se pacta el reparto de poder entre los partidos de gobierno y lo que se llama alternancia que es la oposición, el socialismo, que en el fondo harían exactamente lo mismo que los partidos en el poder, cambian formas y métodos. El caso de Aznar ha sido un poco atípico porque es un heredero directo de Franco y es más franquista que Franco. Entonces estás llevando hasta sus últimos extremos esta situación. Pero la democracia lo que justifica es que yo y otros dos compañeros de izquierda podamos escribir una columna en un periódico absolutamente reaccionario de ultraderecha cada semana. Si el periódico se llama La razón, dicen, las otras razones. Si el 95 % del periódico habla de la guerra de Iraq o sobre Cuba, dicen, pero ojo aquí, les ofrecemos a los que tienen otra cosa que decir: solo una columna donde contradicen toda su línea editorial. El tonto sería yo si me engañara y diría, lo que estoy consiguiendo porque el 95 % de los lectores de ese periódico son absolutamente reaccionarios y solamente un 5 % es el que puede leerme y decir: no nos engañemos.
Ya que habló de Aznar, ¿qué opinión le merece su reciente intervención ante el Congreso norteamericano donde alentó la política agresiva contra Cuba?
El problema no es solo Aznar. Él, que es un neofascista absoluto, desde el punto de vista geopolítico y estratégico de EE.UU. no obtiene nada. No tiene contactos privilegiados en Iraq para que las empresas españolas puedan salir favorecidas en la explotación del petróleo o en la reconstrucción de industria. No recibe ni un trato preferencial militar porque hasta las tropas que envía tienen que ponerse bajo el mando militar de EE.UU. Y uno se pregunta por qué este criado acepta ser un lacayo de Bush si no obtiene nada. Aznar obtiene la referencia en España porque en este momento el partido en el poder, que seguramente volverá ganar las elecciones, solamente tiene dos temas. Uno: la unidad nacional y el otro, el terrorismo. El terrorismo es el arma que ellos utilizan en España donde cada mes o cada tres meses hay un grupúsculo de ETA que mata a un ciudadano. Cada día mueren por accidentes decenas de ciudadanos y no hablo de los diez mil muertos que van en los últimos años de emigrantes que intentan cruzar el estrecho para venir al paraíso prometido. Desde ese punto de vista, el terrorismo sería insignificante si no fuera un arma política muy bien utilizada por Aznar para desatar las más rancias esencias del pueblo español, que se siente imperialista, centralista y dice que hay que combatir el terrorismo porque esto atenta contra la unidad de España. Él no es tonto, utiliza esto como batalla política, como también utiliza decir que hay que acabar con Cuba, porque para ello eso es un ejemplo diferenciador de lo que puede ser otro tipo de sociedad. Además, consigue que los llamados intelectuales y los científicos y los pensadores digan: efectivamente el terrorismo existe y aunque no tengamos el lenguaje de Aznar, hay que defenderse.
Pero en el caso concreto de Cuba...
Es uno de los precios que paga Aznar por aceptar formar parte de la trilateral del crimen organizado que constituyen EE.UU., Gran Bretaña y España. Hoy en España, cuando hay intervenciones críticas contra la guerra de Iraq, se ha conseguido que se mezcle contra la situación que se vive en Cuba. Y lo mismo da que sean cineastas, escritores e intelectuales, les han convencido y les han metido en el mismo saco. Dentro de esas cuotas de libertad y democracia dicen: les dejamos decir esto pero tienen que estar contra esto otro. ¿Por qué? Porque es un precio que se paga y supongo porque están pensando, y ahí hasta se equivocan desde un punto económico y geoestratégico, que con una Cuba capitalista las empresas españolas tendrían mayores beneficios, lo cual, desde mi punto de vista es absolutamente falso. Al revés. Y en eso sí hay una reacción de algunos empresarios y medios económicos españoles que dicen: Cuidado porque nuestro próximo enemigo será EE.UU. Pero fíjate que es el mismo error de cuando el acorazado del Maine, que acabó dejando a los españoles en una de las mayores derrotas que han sufrido en los dos últimos siglos.
Tomado de http://epoca2.lajiribilla.cu/2004/n144_02/144_93.html
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